Ayuno 2017. Vengo saliendo de 56 horas de ayuno parcial ingiriendo sólo agua purificada, quiero contarles mi experiencia y darles unos datos.

Los complices.

Como dato importante si planeas hacer un ayuno, les sugiero comunicarle a tu familia  o quien viva contigo. Primero para que te apoyen y no te insisten en comer y segundo para que entiendan el proceso que estás viviendo, cuáles cosas puedes hacer y cuales no (esfuerzo físico) por ejemplo, así que los efusivos encuentros quizás sea mejor aplazarlos un poco. Además esto te ayuda a prepararte psicológicamente avisándole a tu cuerpo y mente que las siguientes horas no vas a ingerir alimentos, como una medida de purificación y amor hacia ti. Y siempre debes hacerlo de una manera amorosa y respetuosa, jamás como castigo.

También es bueno que tu pareja esté al tanto, porque una de las reacciones físicas del ayuno es tener mal aliento. La actividad depuradora donde tu cuerpo se come la propia grasa, llamada cetosis, en la que se encuentra tu organismo, hace mover toxinas y bacterias nocivas hacia el exterior, que resulta similar a recoger basura orgánica en descomposición acumulada por mucho tiempo y sacarla de la casa. Por supuesto que esto generará halitosis además de sensación de lengua pastosa y seca. Así que los besos apasionados deberán ser mucho más breves!.

El terror del primer día

Empecé mi ayuno el domingo en la noche y lo difícil viene al desayuno de la mañana siguiente cuando tu cuerpo extraña la comida. Sólo hay que recurrir a un refrescante vaso de agua con unas gotas de limón, fuerza de voluntad, un “yo puedo”, un “el tiempo se pasa volando” y “esto es para sentirme mejor”. (Antes de empezar el periodo de ayuno, busca tus mejores frases para esos momentos difíciles).

La tarde se hace un poco más llevadera y hay que tomar bastante agua para no deshidratarse sobre todo si vas estar en movimiento, pero evitando todo tipo de ejercicios físicos de fuerzas, eso es lo que yo hice.

Segundo día

El segundo día aunque no se crea no es tan difícil como el primero en cuanto al hambre que se siente de alguna manera tu cuerpo ya se está acostumbrando a la no ingesta de alimentos, lo que sí es complicado es que el esfuerzo físico se hace mucho más difícil, puedes sufrir mareos nauseas o dolor de cabeza. Pero la intensidad de los malestares, variarán según cual sea el estado de toxicidad en tu organismo, en mi caso no pasó nada de eso. Antes de cualquier esfuerzo: inspirar profundo y hacerlo con movimientos lentos. No dejé mi vida normal, vale decir, estar en la casa cuidando a mi hijo (lo que es harto trabajo!!) porque requiere de toda tu atención y mucho gasto de energía. Pero sin duda, hay que planificarse para escoger días en los que puedas estar más en calma. Quizás un fin de semana para comenzar.

Existen al menos dos o tres momentos en el segundo día que quieres abandonar el ayuno como me sucedió a mi. Piensas: “¿para que hago esto, en realidad no lo necesito?”, “me falta mucho, mejor lo dejo hasta acá”, etc. Tu mente te boicotea, cuidado! Ella no manda!!.  Pero debes recordar tu motivación principal y pensar que ya llevas un día y falta poco para completar el segundo, por lo tanto, ya has recorrido gran camino y el gran beneficio que le haces a tu cuerpo debe mantener tu voluntad firme. Animo, queda poco!!

Ejercicios energéticos

El segundo día si bien hay una debilidad muscular a mi me pasó que después de la hora de almuerzo tipo cuatro o cinco de la tarde me di una ducha y recuperé energía, practiqué también unos ejercicios para activar mi energía corporal y poder terminar bien el resto del día. Y otro factor importante es que cuando te da hambre muchas veces es un hambre mental tú realmente no sientes el vacío en el estómago tan fuerte, pero tu cerebro te dice «oye no has comido en todo el día no has masticado tienes que comer» y es importante darse cuenta de eso,  por qué de esta manera nos debemos ocupar en enfocar nuestra mente en otras actividades. En mi caso escuché unas entrevistas, vi una serie de tv y salí a un parque con mi hijo junto a mis papás, de manera que la comida no fue el tema principal que ocupaba mis pensamientos. Si tu trabajo es más intelectual, de seguro te mantendrá enfocada en otras cosas.

Al final del segundo día tu cuerpo ya pasado por el proceso de desintoxicación primario, entonces en un momento en la noche sentí que podía seguir otro día más, pero decidí no hacerlo porque considero que mi ingesta de alimentos es saludable, prefiero los ayunos intermitentes y cortos y al tercer día ya quiero tener toda la energía para saltar y correr junto a mi hijo.

El DES – Ayuno

En mi periodo de ayuno me puse en contacto con el doctor español Pablo Saz Peiró, Médico Naturista especialista en ayunos, para aclarar unas dudas «técnicas» del proceso. Y entre otras cosas y siguiendo su consejo el día miércoles des-ayuné tal como me lo indicó. Les dejo unos documentos sobre estudios que el ha realizado. LINK AQUÍ.

Alimentos variados lo más natural y sano posible: agua con limón antes de comer, quesillo, medio yogur, 1/3 de plátano, almendras, semillas de chía y media mitad de pan tostado con un té verde. Fue el mejor desayuno!!!!.

Otros beneficios

Los otros grandes beneficios del ayuno van más allá de la desintoxicación. Yo lo practico porque me permite volver a mi centro, sentirme mas equilibrada y en conciencia de mi cuerpo y los cuidados que le doy; me hace recuperar la fuerza de voluntad y sentirme más orgullosa de eso, valorar y cuidar más lo que ingreso a mi cuerpo para alimentarlo, y me permite volver a desear comer sano. Las frutas se ven más apetitosas y las verduras mas saludables aún.

Si quieres encontrar más información en la web sobre los beneficios del ayuno, te comparto nuevamente este link de una pagina española, de un centro especializado. http://www.ayuno.es/

 

Author

Terapeuta con el corazón puesto en la sanación femenina y en recuperar la fertilidad para conseguir el embarazo deseado.

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