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El miedo y los tratamientos de fertilidad. La oportunidad de las terapias.

El miedo a sentir dolor ha ido creciendo a lo largo del tiempo. Ya sea físico o emocional, estamos cada vez más reacios a este sentimiento. Los tratamientos de fertilidad nos asustan y las terapias complementarias nos dan luces para un resultado positivo, pero ¿por qué nos cuesta acercarnos a ellas?

El miedo rige las conductas.

Si bien tratamos de evitar estas dos poderosas emociones: miedo y el dolor; estamos enfrentándolas día a día, en pequeñas o grandes situaciones.

El miedo es una emoción que crece y crece y se contagia!. Y empieza a determinar como vives la vida. Pero cuando lo identificas puedes frenarlo y/o pedir ayuda. Y muchas veces la emoción es otra que se disfraza de miedo.

Para qué decir cuando de buscar el embarazo se trata. El miedo a que las dos rayitas no aparezcan se incrementa mes tras mes o que la inseminación no de resultado, y con ello empieza a nacer el dolor del vacío entre otras emociones.

Pero mi invitación a reflexionar es:

Y cuando encontramos «algo» que parece ser una salida, un ayuda, como las terapias complementarias (en un post hablaré de cada una ellas) ¿Por qué no nos atrevemos a tomarlas?, ¿qué es lo que realmente nos detiene?, ¿te lo has preguntado?

Y una vez más mi respuesta es: Miedo. Miedo a lo desconocido, miedo a la desilusión, miedo a confiar, miedo al qué dirán.

El miedo es la emoción que puede dañar la energía del Riñón, órgano crucial para la fertilidad, pues se conecta con el sistema reproductor. Esta emoción dispersa la energía en el útero y éste no puede contener al embrión.

El miedo y las terapias como tratamientos de fertilidad

Pero creo que el mayor miedo es: a sentir dolor, pero un dolor distinto.

Todas las terapias complementarias nos llevan a la búsqueda de sanar a nuestro ser interior, es decir, en planos más profundos. Y eso significa enfrentarnos a nosotras mismas, a una realidad quizás dolorosa. Abrir heridas para poder sanarlas. Eso asusta. Asusta enfrentarlo. Asusta asumir.

Pero el dolor cuando es inevitable, resulta ser un puente o túnel: tenebroso, enlodado, frío, denso, eterno; sí, pero necesario de pasar. Y cuando el dolor empieza a hacerse más intenso y llega el momento que somos capaces de traspasarlo, llega el alivio, la calma, el crecimiento. Me hago valiente y sabia. Tomo la vida en mis manos y con ello libero el bloqueo que no dejaba fluir la energía de vida.

Mi aprendizaje

No digo que no debemos tener miedo, si no mirarlo de frente. Sé que no es fácil afrontar alguna realidad dolorosa, pero puede ser lo que necesitas comprender para avanzar.

En mi caso, tuve que traspasar el dolor, mirar hechos del pasado desde otra perspectiva. Me ayudaron a entender cual era el trabajo personal que debía hacer. Y darme cuenta de qué manera influyeron en mi para ser quien soy, hoy. Realmente cuando eres capaz de abrazar el dolor, es cuando ya no te asusta.


Hablando de terapias, te dejo un link sobre como podría beneficiarte la acupuntura en tu fertilidad. Sitio de Centromeridiano 

«No me embarazo y es mi culpa». Otra mirada de esta emoción.

Una de las cargas pesadas que llevamos las mujeres es el autoreproche, autocastigo, autoperfección y autoexigencia en casi todas las cosas que hacemos. El embarazarse no está libre de estos sentimientos  y sobre todo de una de las peores emociones que dominan nuestras acciones: la culpa.  «No me embarazo y es mi culpa». ¿Qué hacer con ello?.

Las mujeres por naturaleza somos buenas para culparnos y es un sentimiento que se nos ha inculcado desde pequeñas, ya sea por religión (¿quien mordió la manzana…?) o por simple crianza restrictiva de modelos de estilo patriarcales: los hombres ganas más sueldo, comen el plato más grande, hablan primero, etc.

Venimos de una sociedad que nos ha querido sumisas, culposas y así nos hemos comportado. Dándole el gusto, sin querer, a los demás. Sobre todo con los hijos: «es que mi mamá quiere..», «es que mi marido quiere…», «pero cómo ¿no quieres ser mamá?», etc.. Todas frases de deseos ajenos que cuando no logramos satisfacer, terminamos sintiéndonos derrotadas y llenas de culpa.

Pero ¿que hay detrás de sentir esa culpa? :

Ideas pre concebidas tatuadas en nuestro inconsciente, que están limitando nuestra fertilidad.

El exigir que las mujeres seamos y rindamos igual que los hombres nos aleja de nuestra esencia. Mal se dice que: si lloramos: somos débiles; si nos mostramos sensibles: andamos con la regla; si expresamos nuestros sentimientos y hablamos con libertad: somos complicadas; si menstruamos: andamos no dispuestas (indispuestas) y así…. Cada una de estas creencias, menoscaban a la mujer y buscan ponerla en un peldaño más abajo. Y ha sido tanto tiempo de lo mismo que nos han convencido de que tenemos la culpa de todo, casi simplemente, por ser mujer.

Y no digo que esté mal o seamos incapaces de tomar «roles masculinos» (eso me parece hermoso!), simplemente hago notar que como sociedad es condenado ser mujer y ver y entender eso nos ayuda a perdonarnos esas culpas que mal asumimos.

«No me embarazo y es mi culpa»

Con todo esto quiero decirte que la dificultad para lograr el embarazo, no es tu culpa, probablemente de nadie. Tenemos una parte de responsabilidad, sí, pero la culpa está asociada a un castigo y eso nos daña y limita mucho.

Hemos juntado creencias impuestas o adquiridas + un estilo de vida exigente y competitivo + la imposibilidad sentir las emociones libremente y todo ha repercutido en nuestra esencia fértil.

Nadie elige no ovular o que los óvulos no maduren o que se le tapen las trompas o desarrollar endometriosis o no fecundar en una fertilización asistida, etc.. Nada es nuestra culpa consciente. Todo sucede por una razón detrás y cuando aprendemos a mirarla, nos liberamos de esa carga.

Hoy debemos mirar con los ojos del corazón para conectarnos con nuestro cuerpo. Entender qué nos dice, qué nos falta, qué nos alerta. Las mujeres estamos en una época difícil y debemos ser delicadas, amables y amorosas con nosotras mismas y la culpa se aleja de eso.

Mi culpa

Yo crecí con la culpa de que me costaría embarazarme porque tenía ovarios poliquísticos (me lo tatuaron a los 13 años) y eso me tenía en un circulo vicioso. Yo no quería estos quistes. Pero cuando vi que me estaban mostrando falta de seguridad en mi y en la fuerza de mujer, les agradecí. Así rompí con la resistencia de la negación, empecé a entender y a recuperar la fuerza y fertilidad.

Dolores, pero honestos

Hemos vivido en opresión y desigualdad por muchos años  y es hoy, cuando estamos recuperando el poder de la mujer.  Esa mujer que está volviendo a decidir, a elegir con el corazón, conscientemente, sin temor a ser pisoteada por el poder masculino. Siento que estamos empezando a dar la vuelta y hagámoslo sin culpas.

Para recuperar nuestro poder creador, primero dejemos de convencernos de «No me embarazo y es mi culpa».

Sí, debemos ser honestas sobre todo con nosotras mismas. Es a veces muy difícil ser valientes y conscientes y decir: «en realidad ahora no estoy bien para ser madre» ó «no quiero ser madre de un bebé», etc., y está bien!!, es perfecto!! no tenemos que cumplir con imposiciones de la sociedad.

Debemos empezar a crear desde el alma no desde la cabeza, esa es la manera que recuperaremos nuestra fertilidad – Sajeeva Hurtado.

Otra mirada

Te dejo un enlace de una web de Reproducción Asistida. Trata tambi´´én sobre el Cuidado emocional de la dificultad para embarazarse. De seguro te reflejará en algún sentido y aporta consejos. Espero también te ayude www.institutobernabeu.com

 

Infertilidad femenina. Por qué no puedo embarazarme. Cuándo consultar.

Infertilidad femenina: un fantasma que nos persigue cuando empezamos a pensar en el embarazo y este no llega tan pronto como deseamos. Pero: ¿después de cuánto tiempo de intentar debo pensar en pedir asesoría?. Voy a comentarte lo que he aprendido según mi experiencia y el de otras mujeres.

Infertilidad femenina… ¿será mi caso?

Después de enamorarnos de la idea de embarazarnos, llegamos al médico contándole nuestro deseo, nos pide una serie de exámenes, dice que dejemos de tomar pastillas o cualquier método anticonceptivo y nos sentencia (como si fueramos todas iguales!!), a esperar doce meses «pacientemente» la llegada del bebé de forma natural, sino deberemos pensar en algún tipo de tratamiento.

Según mi experiencia y lo que he sabido, aconsejo lo siguiente. Todo va depender del estado de ansiedad que se despierte en nosotros con el tema de la posible infertilidad femenina. Es decir, si puedes esperar si mayor inquietud, ni ruido mental de seis a doce meses, genial!, pero si al mes 5 ó 7 ya las dudas te consumen gran parte del día, pide consejo.

En particular recomiendo desde los cuatro meses de «estar en campaña»o antes si quieres, empezar a buscar información con tranquilidad. Porque sucede que cuando llegamos al mes número once y no hemos conseguido el embarazo, el nivel de ansiedad se dispara y ya es mucho más difícil empezar a tomarlo con calma.

Información del terror

Cuándo empezamos a buscar en Internet, aparece demasiada información que puede precisamente perturbar tu idea de que esto va resultar un proceso sin mayores complicaciones ni demora. Nos encontramos por ejemplo con información de infertilidad femenina, dificultad para embarazarse, intoxicación de los anticonceptivos, problemas ginecológicos, etc, etc.. Y lo único que conseguimos con toda esa información es aumentar el estrés, la presión y la ansiedad que significa «esperar con paciencia» este periodo (cada vez más eterno) señalado por los médicos.

Doula en Fertilidad

Por otro lado también sugiero, tempranamente, contactarse con alguien más preparada en el tema, algo así como una  Doula en Fertilidad, no a manera de preocupación suponiendo que el proceso natural no va funcionar, si no todo lo contrario: para que aclare tus dudas,  te ayude a mantener el equilibrio en todos tus cuerpos, mejore tu salud y te guíe para que puedas disfrutar del proceso de manera tranquila y sin presión.  Recuerda que lo principal es TU tranquilidad y si eso lo consigues acompañándote de alguien que te entienda desde el primer momento. Hazlo! digan lo que digan. Se consciente de ti y lo que te incomoda o acomoda. Deja la individualidad, el «no necesito ayuda». Hay muchos corazones dispuestos a ayudarte.

Así fluirá más rápido el proceso de embarazarte, porque el propósito va estar centrado en tu bienestar, tu salud mental, tu equilibrio energético y emocional, entonces se crearan todas las condiciones precisas para gestar, haciendo más fácil el proceso.

Ovarios poliquísticos y relación con la fertilidad

Ovarios poliquísticos, son una disfunción en nuestro ciclo vital femenino, que puede afectar conseguir el embarazo rápidamente. En este artículo, hablo de cómo entender el porqué estos quistes se quedan en nuestros ovarios, algunas posibles causas y que podemos hacer al respecto.

Ovarios poliquísticos y fertilidad

El Síndrome de ovarios políquisticos (SOP) es una condición que afecta a un gran numero de mujeres en la actualidad. Si bien hay variadas hipótesis del porqué se presenta en diversos tipos de mujeres, aún no se sabe la causa concreta de su aparición. Lo que si se sabe es que para que este síndrome exista deben unirse varios factores.

Te dejo en este LINK más info detallada para que prestes atención con los síntomas y puedas identificar si estas presentando esta disfunción.

Hay varias posturas sobre si el síndrome de ovarios poliquísticos afecta o no a la fertilidad. Según mis conocimientos y experiencia te puedo decir que hay tantos casos como mujeres en el mundo. Cada uno es diferente al otro. Hay embarazos en presencia de los ovarios poliquisticos, y hay retraso en conseguirlo también. Por lo tanto no podemos tajantemente decir que es un impedimento para el embarazo. Lo que sí es importante es tratar cada caso en forma independiente con medicina consciente y entender qué me están mostrando estos quistes en mis ovarios.

Cuerpo bio-físico. Alimentos y hormonas

He hablado en otras oportunidades sobre la importancia de la alimentación en directa relación con los desórdenes patológicos relacionados que afectan a las mujeres. Veamos sólo un caso particular: los carbohidratos.

Consumir exceso de carbohidratos eleva el azúcar en nuestra sangre y este a su vez eleva las hormonas masculinas, inhibiendo la producción de las hormonas femeninas, por lo tanto, habrá una alteración de todo nuestros ciclos, sobre todo el menstrual. Pues el cuerpo pensará: “Ey! aquí, no es hay que ovular porque sólo hay hormonas masculinas”,  “ni regular los ciclos”, porque creerá muy básicamente que no es necesario.

Y cuando los andrógenos (hormonas masculinas) están elevados, los óvulos (ovocitos) no crecen ni pueden llegar a su maduración, por lo tanto, no consiguen su desarrollo máximo, no se liberan hacia el útero y se quedan estancados dentro de los ovarios. Otros quistes son porque el huevito donde crece el óvulo no se absorbe y queda acumulándose en el ovario, cada mes. Esto es lo que conocemos como poli-quistes.

La mayoría de los médicos tratan este síndrome con pastillas anticonceptivas, que si bien logran regular el ciclo de manera exitosa, a la larga al suspender su tratamiento después de un largo tiempo de ajustes hormonales, posiblemente regrese el problema si persiste el origen emocional, no resuelto.

Cuerpo mental-emocional.

Si pensamos en la función esencial del óvulo, nos daremos cuenta que su gran sentido es el de reproducir, generar, engendrar, crear, iniciar una nueva vida o idea. Es por excelencia la célula que nos conecta con nuestra esencia de ser mujer: fértil, dadora de vida, capaz, superior. Es entonces en los óvulos y los ovarios, donde radica nuestro mayor poder y conexión con nuestra femineidad.

Entonces:

Cuando presentamos algún conflicto con la idea de ser mujer, le enviamos el mensaje a nuestro cuerpo de que no queremos ser mujeres, por lo tanto inconscientemente inhibe las hormonas femeninas y en consecuencia no hay ciclos femeninos.

De hecho estudios realizados con monas en posición de subordinación suelen experimentar problemas en su ovulación.

Qué nos revelan los ovarios poliquísticos?

Por lo tanto si tu que estas leyendo este artículo, sufres de este síndrome de ovarios poliquísticos, te invito a reflexionar sobre cual es tu relación con los siguientes temas:

¿Cuál es tu relación con la femineidad?, ¿Te gusta ser mujer? ¿Te gustaría ser hombre?
¿Temes «florecer»?
¿Cuáles son las creencias con las que has crecido, sobre el ser mujer?
¿Cuántas ideas o proyectos no te has permitido darles vida?
¿Te subordinas a los demás o llevas con ímpetu tus ideas?
¿Aceptas tu maduración como mujer o te niegas a crecer y dejar de estar bajo el alero de tu madre?. Por comodidad, por miedo, por no enfrentarte a la soledad.

En el síndrome del ovarios poliquísticos, los ovocitos no maduran y no salen del ovario, al igual  que las mujeres que lo padecen temen salir de la creencia que no son capaces de llevar una vida adulta, creativa y fértil. Los quistes son energía estancada.

Ejercicio

1. Reflexiona sobre las preguntas que te dejé arriba.

2.  Trabaja en transmutar/cambiar creencias antiguas y machistas  sobre ser mujer y entrégale a tu cuerpo señales de que estas orgullosa de ti y si te cuesta o realmente no lo estas, busca lo que más te agrade de serlo y agradécelo a diario. Muchas veces tomamos un rol más masculino que femenino, en nuestras acciones.

3. Alaba y agradece tu fertilidad y femeneidad a diario frente al espejo. Aunque no creas que eres fértil, tu mente se empezará a acostumbrar a la idea y a hacerla realidad.

Enamórate de ti y de lo que eres.

Un abrazo acorazonado <3 .

El embarazo que no llega y su factor emocional

Si bien el embarazo es uno de los sueños de muchas personas y parejas, que parece tan fácil como simplemente proponérselo y listo!, puede a veces convertirse en una gran dolor. Hay varios temas de los cuales preocuparse: fertilidad, alimentación, reloj biológico, etc., pero no consideramos lo que está mas allá de lo común y hoy hablaré de uno de los factores que quizás no pensaste que sería tan importante para conseguir tu embarazo:  Las emociones y  revisaremos una de ellas.

 ¿Cómo influyen las emociones en el proceso de quedar embarazada?.

Más allá del cuerpo

Somos un cuerpo físico, mental, emocional y energético. Si has buscado embarazarte: ¿cuánta atención le has prestado a cada una de estas áreas? (piensa por un momento). Probablemente tu atención ha estado enfocada sólo en el cuerpo físico (tratamientos hormonales, medicamentos, fertilizaciones, etc.) y nada ha dado resultado. Entonces te preguntas “Si todo está físicamente bien, ¿por qué no logro embarazarme?!”.

Embarazo y emociones barrera.

Por cultura se nos ha inculcado no expresar nuestras emociones, pero estas nos entregan información valiosa sobre nosotros. Debemos permitirnos sentir: llorar, reir, rabiar, dejarlas fluir. Las emociones también son energía que si no se libera, daña. Una emoción sostenida en el tiempo se convierte en una enfermedad.

Las emociones son respuestas psicofisiológicas (mente-cuerpo) frente a estímulos externos y/o pensamientos y producen reacciones en nuestro sistema biológico (secreción de hormonas, respuestas musculares, en la voz, etc). Y sucede que cuando un tipo de hormona está en elevada cantidad, otra hormona disminuye, lo que puede afectar directamente la fertilidad.  Por ejemplo, si estoy en constante miedo/ansiedad, nuestro cuerpo producirá hormonas como Noradrenalina, y esta a su vez podría inhibir a la Progesterona cuya misión es prepara el útero para recibir el huevo fecundado. Así que un reconocimiento emocional nos permitirá vivirlas, trabajarlas, sanarlas y lograr el equilibrio necesario.

Emoción gatillo

El proceso de embarazarse lleva consigo un torbellino de emociones. Comenzamos ilusionados, con esperanza, optimismo, pasamos por dudas, impaciencia, pesimismo, estrés, hasta llegar a la tristeza, depresión, desesperanza y muchas veces deserción.  Yo busqué 4 años el embarazo y pasé por cada una de ellas. Pero pude trabajarlas. Y por eso quiero invitarte a que seas consciente de cuál es el estado emocional en el que te encuentras al momento de buscar tu embarazo.  Recuerda que:

Emoción significa «aquello que te mueve hacia…» y yo agrego: o que te detiene .

Desesperanza

Uno de los sentimientos de quienes no logramos el embarazo tan pronto como deseamos es: La desesperanza. Perdemos la motivación, renunciamos a la idea que tendremos resultados positivos. Es un sentimiento muy poderoso que nos inhabilita, arrastra muchos pensamientos negativos y corroe la relación de pareja, pues creemos que el otro no nos entiende, que no empatiza y le cargamos la responsabilidad de que no puede hacer nada para ayudarnos.

 

Según mi experiencia quiero darte algunas recomendaciones que te ayudarán a entenderla, trabajarla y empezar a salir de ella.

1.   Sé realista con el plazo en el cual quieres quedar embarazada. Pensando en un plazo razonable entre 12 a 24 meses. Hay pocas personas que consiguen el embarazo de “inmediato”. Tenlo presente a todo momento.

2.   Identifica y comparte todo lo que sientes, cuéntaselas a alguien que no sea tu pareja y que esté dispuesto a no juzgarte, de esa manera podrás hablar sin temor. Deja que fluja esta energía estancada. La desesperanza es el resultado de varias emociones/pensamientos sostenidos en el tiempo.

3.   Busca algo que te desconecte del tema del embarazo, eso ayudará a descansar tu mente y liberarte de la presión.

Una actividad que te tome muy poco tiempo, pero que realmente disfrutes haciendo. Hacer collares, tejer, leer, salir a caminar 15 min, ir a una práctica de meditación, etc. Lo que quieras. Seamos realista nos cuesta darnos tiempo para nosotras (lo he vivido), pero el beneficio que obtienes es muy grande cuando lo hacemos. El secreto es empezar cumpliendo una meta fácil: 10 -15 minutos para algo que te saque de tu rutina 1 o 2 veces a la semana. No te esfuerces por dedicar mas tiempo, eso se dará con la práctica.

4.   Identifica qué es lo que te causa la desesperanza. ¿El no embarazarte rápido? (ya dijimos que el tiempo no es igual para todas), ¿el haber probado todo y aún no quedar embarazada? (¿estarás haciendo lo “correcto”?).

Presta atención:

Todas las emociones que creas dificulten el camino para conseguir tu embarazo, deben trabajarse. Hoy en día existen varias técnicas, ejercicios, y terapias que te ayudan a trabajar con ellas, una de ellas son las Flores de Bach.

Mi consejo es que tomes consciencia, te hagas cargo, busques apoyo emocional y sigas adelante en la búsqueda del bebé soñado.  Se habla de que estamos en una sociedad que se ha vuelvo individual, solitaria y desolada, pero derribemos esa creencia, hay una gran red de apoyo esperando para caminar junto a ti.