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Errores cuándo estamos pasando por un diagnóstico (o un periodo) de infertilidad

Cuales son los “errores” cuándo estamos pasando por un diagnóstico, proceso o dificultad en nuestra (in) fertilidad o tardanza en la llegada del bebé. Ahora que puedo verlo en retrospectiva, puedo decirte que es lo que yo hubiese cambiado de mi proceso.

Por ahora te voy a dejar sólo dos, pero creo que son los más importantes de considerar.

Error Nº1: Creerle al médico.

Mis respecto y admiración para estos profesionales, pero! varios me han decepcionado creyéndose Diostores, dueños de la verdad absoluta y sobre todo por la falta de tino para comunicar los diagnósticos. Las palabras son determinantes, porque construyen realidades. Entonces cuando en un estado emocional “inestable”, nos dicen “usted no podrá tener hijos”, ponemos toda nuestra creencia en que eso es una verdad. Y no, no es así: primero porque para mí, el ser madre está determinado por muchísimos más factores que una dificultad física, como endometriosis, poliquistes o trompas tapadas. Y hoy el acceso a la información te permite buscar apoyo, por ejemplo, de las terapias complementarias que te dan otra visión, apoyo y solución a este diagnostico sólo físico/científico.

Y bueno!… entiendo que los médicos occidentales tradicionales, están enfocados en lo físico/científico; pero es importante entender que es sólo una visión, de una área. Recuerda que somos físico – emocional – mental y energético. Es necesario prestarle atención y ocuparse de todas estas áreas para auto sanarnos.
Verás entonces que  hay más de qué averiguar antes de auto sentenciarnos a “no podré ser madre”.

Entonces mi recomendación es buscar la opinión de más de un médico y entender que su visión es del área científica de un estado físico, y buscar opiniones más en el área de la medicina holística. Con eso podrás tener un apoyo y diagnóstico más global para enfrentar la posibilidad de un retraso en embarazarte.

Error Nº2:  Esperar paciente y pasivamente.

Dicen que después de un año de estar intentado ser padres, sin resultado exitoso, hay que empezar con los exámenes y (pre) ocupaciones. Pero: yo te recomiendo empezar a los 4 meses, a preguntarte con paciencia: ¿cómo estoy?, más allá de lo físico/médico.

Primero (y lo más importante): porque eso te da la tranquilidad mental de que tienes tiempo de espera por delante y eso te quita un estrés emocional y físico enorme.

Segundo: porque puedes ocuparte, antes, de estar saludable y sana primero para ti y luego para tu bebé. A veces debemos eliminar, cambiar o incorporar hábitos beneficiosos y eso toma tiempo y costumbre.  Cuándo esté tu cuerpo “ok”, el bebé sabrá que puede llegar a una buena casita que lo anide y se apurará!.

Tercero: simplemente porque la búsqueda y llegada de un bebé amerita ocuparse del tema, conversar sobre lo que se espera de ser padres: expectativas, miedos, etc., etc., etc., y en esas conversaciones se mueve mucho la vida y logramos crecer y entender qué realmente queremos o no queremos, como futuros padres o pareja. Y ese crecimiento de los padres, también lo necesita el bebé.

Qué es lo super importante

Uno: Entender que independiente de la edad en la que estés decidiendo e intentando ser madre, hay que tener en cuenta que ser madre es un proceeeeso (por algo el embarazo son 9 meses, no??!), y llegue pronto o tarde, debemos recibirlo preparadas.

No significa estresarte y ponerte ansiosa (desde el principio) pensando que te va a costar el embarazo, simplemente es que con la tranquilidad de tener tiempo, puedas vivirlo de la mejor manera posible.

Dos: Tener la confianza de que al considerar estas dos variables que te comento arriba, te estas ocupando del tema del ser madre de manera activa, tranquila, con tiempo, responsable y sobre todo amorosamente.

Creo que todo esto se pude resumir en

“Una preparación consciente para recibir el embarazo”

Espero te sirvan estos consejos que a mi me hubiese gustado saber.

Un abrazo cariñoso.
Dany.

 

Días fértiles. Lo que muestran en mí.

¿Y si yo te dijera que no tengas relaciones sexuales en tus días fértiles?. Te sonaría medio loco ¿no?. Bueno, en medio de la pre y la ocupación por ser madre, dejamos de observar y vivir lo más natural, esencial y sumamente importante: lo que nos muestran estos días.

Quiero invitarte a que dejes de lado el deseo obsesivo (que sé que está latiendo por ahí, como me pasó a mi) de no perder ninguna posibilidad de embarazarte, y que por un mes o dos te observes y veas, lo que realmente te sucede en esos días.

Por ejemplo, yo nunca noté el grado de energía vital que me recorría en mis días fértiles; la cantidad de ideas creativas que afloran de mi; la disposición emocional para relacionarme con otras personas; la paciencia; lo brillante de mi pelo; las miradas de los otros en mi, lo brillante de los colores de mi ropa en mi piel. Parece una locurilla, pero lo cierto es que en los días fértiles cambia hasta nuestra percepción interior y exterior. Y eso, por lo menos yo,  lo descubrí no hace demasiado tiempo.

Te preguntarás ¡¡¡¿de qué me sirve “perder” estos días fértiles preciosos para embarazarme?!!

Según mi punto de vista, de mucho. Primero porque vuelves a conectar con la hembra, reproductora de vida, que generalmente está dormida (y que por cierto puede ser una dificultad para embarazarte). Y esto va a potenciar tu visión y postura para enfrentar la vida en todas sus áreas. Sintiendo la fuerza creadora que está en tu interior.

En realidad la frase: ¿Y si yo te dijera que no tengas relaciones sexuales en tus días fértiles? , no significa que no hagas el amor (porque obviamente la naturaleza es sabia y las ganas son mayores), sino primero de hacerlo contigo. Mirarte amorosamente, descubriendo todo el potencial que tienes. Recuerda que somos fértiles para crear, hacer, pensar, sentir. Fertilidad en todo.

Quizás en este observar-te, descubras lo que te está faltando crear, para la llegada de este bebé.

Hay que observarse siempre, como te he dicho antes, pero estos días de máxima posibilidad de fecundar, son los días más álgidos en nosotras. Donde estamos liberando una de las semillas que tiene el potencial de crear un nuevo ser: físico o energético.

Sobre todo porque sé, que nos volvemos tan obsesivas, que en esos días miramos a la pareja como un gran semental y dejamos de verlo como un gran corazón conectado al nuestro.

Fertilización asistida

No dejar de considerarte a ti, que estás en una estimulación hormonal o preparándote para una FIV. En este caso es costoso dejar pasar los días. Así que recibe este momento como un premio, sin importar cómo haya llegado. Con gratitud por la posibilidad que te está dando. Receptivamente: “Agradezco la semilla de la vida que me nutrirá, hágase su voluntad”. No controladoramente: “esta vez si voy a quedar embarazada“. ¿Distinto no?.

Por supuesto, también observa con detención lo que tu cuerpo dice en ese momento de tu ciclo. No tu cabeza, sino tu cuerpo, tus emociones y vibraciones. A veces la gran revelación es “en realidad no es un hijo físico lo que quiero…”.

Nos leemos pronto!
Un abrazo fuerte.

Dany.

 

Shinrin yoku. Su impacto en el cuerpo mejora nuestra armonía.

Hoy quiero regalarte un recordatorio. Un tips que te hará recuperar la armonía contigo por fuera y por dentro. Y encontré los artículos perfecto, que evidencian de lo que te quiero hablar.  En Chile, estamos de vacaciones y la cercanía con la naturaleza es un casi casi un muy poquitito mas común. Nos vamos mas cerquita del mar, de la cordillera, del bosque, de un lago, de un río. Y en realidad eso deberíamos hacerlo obligadamente cada por lo menos 15 días.

 

“Somos los lugares que habitamos. Porque el entorno determina nuestra forma de ser*”.

Nos hemos alejado demasiado de lo básico, de lo instintivo y natural que por siglos nos ha acompañado en un proceso evolutivo natural y perfecto. Entre más nos hemos tecnologizado, más nos hemos hipnotizado y adormecido.

Basta con mirarnos. Cuántos “buenos días” a los vecinos se dejaron de decir por ir cabeza gacha o ir “en otra”; cuántos “coqueteos de miradas” se perdieron, (hoy es mas difícil crear vínculos); cuántas sonrisas cómplices; cuántas caricias, besos, intercambio de ideas, etc., etc..

Bueno en fin…

El tips

El tema es que lo super urgente es volver a las raíces (literal!), volver a lo básico y lo sencillo porque en eso está lo perfecto. Urgente practicar Shinrin yoku.

Tal como te dije al comienzo este post, debemos acercarnos a la naturaleza, urgentemente. Se ha comprobado los efectos beneficiosos para la salud que tiene el estar en contacto con árboles, sonido del agua, sonido de las abejas!, etc.

Y si te parece que lo que estoy planteando es una idea sin importancia o muy sencilla, quiero pedirte que te respondas sinceramente:

¿cuánto tiempo me doy para conectarme con mis raíces/la tierra?,  ¿me saco los zapatos cuando voy a un parque? ¿me doy tiempo para sentir el aroma de las flores de mi jardín?, ¿tengo plantas en mi hogar?, ¿alimento a mis plantas con agua como gesto de gratitud y cuidado?, ¿voy a la plaza cerca de mi casa a simplemente contemplar y estar en contacto con ese momento?, ¿percibo el viento en mi cara?, etc. Todas estas preguntas son mi tips para tí 🙂

Shinrin yoku o Baños de Bosque.

Te invito a leer los beneficios de respirar, sentir, tocar, probar. En un super articulo en BBC MUNDO. En el que detallan cómo aporta vivir un día de naturaleza.

“Shinrin yoku o baños de bosque. Se trata de tomarse el tiempo para notar lo que vemos, respirar profundamente, sentir el contacto con el aire, las texturas de las hojas, escuchar el viento entre los árboles, oír los pájaros”, explica Amos Clifford, fundador de la Asociación de Terapias de la Naturaleza y el Bosque”

“Nuestras funciones fisiológicas aún están adaptadas a esos entornos y en el día a día podemos alcanzar una sensación de bienestar si sincronizamos nuestros ritmos con los del medio ambiente”.

“Según estudios realizados por científicos japoneses, el impacto de los baños forestales en la salud es claro: bajan la presión arterial, fortalecen el sistema inmunológico, reducen las hormonas relacionadas al estrés y la incidencia de infartos”.

Lo concreto por hacer

Estamos en tiempos donde las enfermedades y dificultades, como la infertilidad, están en alza porque perdimos el contacto y para ayudar al cuerpo, a veces basta con pequeñas acciones. Entonces para aterrizar esta práctica genial de los japones, mi idea es invitarte a planear un momento de contacto con la naturaleza: una vez a la semana, al día, o al mes, pero hacerlo! urgente! y disfrutarlo y vivirlo conscientemente. El mundo que se percibe y abre a tus ojos y a tu cuerpo es precioso. Pero no basta que te lo diga alguien, hay que probarlo.

ah! por cierto! no importa la magnitud de el lugar (un bosque gigante o una plaza), sino la magnitud de tu consciencia y de estar presente en el lugar. ¿me sigues?.

*artículo en el sitio web de el Diario El País

*imagen de un hermoso lugar en Molina, Chile 🙂

Por qué no logro embarazarme. Lo que una torre de piedras me enseñó.

Por qué no logro embarazarme. Me preguntaba cuantas veces nos hemos desviado del camino. Dicen que el camino es uno hacia el destino que esperamos. Pero ¿cuánto nos desviamos del camino antes de llegar a la senda correcta?.

Fuimos a la playa el fin de semana y quiero contarte que en un momento me propuse armar una torre de piedras y un proyecto tan simple me mostró algunas verdades en relación a cómo nos tomamos los desafíos.

La partida

Para mi torre, comencé a apilar las piedras más lindas y llamativas que encontré a menos de 30 cms de mi mano. El resultado fue el intento de una fallida torre.

Luego en el segundo intento de hacer una torre, escogí las piedras más grandes que estaban cerca mío, creyendo que tendrían mayor firmeza y darían más estructura a la torre. No resultó.

El tercer intento ya fue con mayor tenacidad, queriendo vencer el desafío de algo “tan fácil” que no me resultaba y decidí tomarme unos momentos para mirar atentamente las piedras que estaba escogiendo e identicar cuál era el problema. Básicamente: la piedras no eran las correctas! lógico!.

Y para el cuarto intento, decidí dejar el estado de reposo de mi cuerpo, arrebosado de pereza, y levantarme a reunir las piedras precisas para mi propósito. Escogí las piedras que mayor soporte darían a la base de mi proyecto. Recogí unas piedras grandes y pequeñas (en la variedad está lo completo). Y finalmente reuní las piedras que me parecieron menos atractivas y que más esfuerzo significaron encontrar, por forma o color, pero que pintaban ser las precisas para sostener la torre.

Y así fue como logré mi torre de piedras en un día cualquiera de paseo a la playa.

Mi fertilidad y mi proyecto

Pero ¿Qué tiene que ver esto con mis proyectos de mejorar la fertilidad? (o cualquier proyecto) estarás pensando. Pues mucho!.

Si a toda la historia que te conté arriba, le cambias la palabra piedra por persona o acción, te darás cuenta que el armar la simple torre se transformó en una fábula. Que nos muestra cuán cómoda/o estamos al momento de querer conseguir algún propósito.

Muchas veces buscamos lo que está “a la mano” que no implique mover(nos), que no signifique re-mover dolores, sensaciones, pensamientos, culpas, resentimientos, etc…Pero lamentablemente así no pasa nada.

¿Por qué no logro embarazarme?

Y frente a esta pregunta, puedo decirte que:

Muchas veces seguimos haciendo lo mismo queriendo conseguir resultados diferentes.

Reflexionemos

Para levantar un edificio hay que limpiar el terreno, botando mucho de lo construido que hoy sólo impide construir algo mejor, deshaciéndonos de todo lo que nos impida tener un terreno apto. A veces hay que cavar profundo, limpiar una y otra vez, recoger escombros y aplanar. Es un trabajo grande que requiere valentía y cooperación, pero necesario para poder reconstruir algo mejor.

De seguro me podrías decir: “yo he hecho de todo”. Pero te he contado que hay cuatro cuerpos que cuidar y sanar para embarazarnos, entonces pregúntate ¿cuál de ellos no estoy atendiendo? ¿estoy haciendo lo mismo de siempre, o realmente estoy haciendo cosas diferentes para obtener un cambio?, ¿dónde puede está mi barrera?.

Después de esta “revelación” de mi torre de piedras, me di cuenta que en algunas cosas a veces tiendo a hacer lo mas fácil y cómodo.  Y eso no me permite el cambio necesario para conseguir lo que quiero.

¿y tu?

Con amor, Dany.

En momentos difíciles, nuestros salvavidas.

Salvavidas:

Salva-vidas, rescata vidas, quien pone a salvo y libera de un riesgo.
Te preguntarás ¿qué onda?… y … no! no es un tema relacionado con las vacaciones, ahora que estamos a pleno verano en Chile.
Si no que quiero hablarte de los salvavidas, pero de nuestros salva-vidas.

¿Cuál o cuáles son tus salvavidas? ¿Los tienes identificados?

El fin de semana un amigo redujo una idea en estas pocas y precisas palabras: “los hombres arman y procesan los conflictos interna-mente; y las mujeres elaboran el conflicto cuando lo expresan con palabras/hablan”. Simple y directo!.

Y sí, es así. Las mujeres necesitamos hablar para: desarrollar nuestras ideas o conflictos, para entender qué realmente nos aproblema, para resolver dudas internas y para acercarnos a la solución. Y cuándo internalizamos y aceptamos (sin crítica, sin “porqué soy así…”) esta idea, nos es más fácil el camino para encontrar el salva-vidas vital que todos necesitamos.

Sin ir más lejos, esto se traduce en buscar con quien conversar, sin miedo a la crítica o a que te juzguen y te escuchen de manera desinteresada. ¿Para qué? para vaciarnos. Así de simple. Te he recordado que todo es energía y si no está afuera, está dentro y muchas veces dañándonos. Y hablar lo que nos pasa o no nos pasa es vital para descargar. Y con este acto tu inconsciente lee “…esto (x) salió y ya no nos consume energía y podemos darle cabida a otras ideas o vivencias”. ¿me sigues?.

Este es un ejemplo de salva-vidas del que te hablo.  Pero bueno, este post va más allá de eso.

Por un lado es importante que las mujeres tengamos presente el concepto de sororidad siempre y podamos escucharnos amorosamente. Y por otro lado tenemos que ser capaces de identificar nuestro salva-vidas que va más allá de tener quien nos escuche.

Cuando te digo salva vidas quiero invitarte a que revises o hagas un listado mental o escrito de cuales personas, situaciones o acciones, son tu salva-vidas. Y no basta con tener la amiga de confianza que te escucha, sino tener la amiga de confianza que te escucha pero que te hace sentir única en el mundo. ¿me entiendes?.

Esto te puede parecer un tema sin mayor importancia, pero de seguro no te has detenido a pensar lo maravilloso y necesario de tener claro: qué es lo que nos rescata. Si no te lo habías preguntado, quizás no lo hayas reconocido aún.

Identificar quien o cual es el momento/acción/lugar que hacen que hacen que te re encuentres con tu propio guía espiritual y vuelvas a nacer. Puede ser estar con alguien, ir a algún lugar, preparar algún ritual, hacer una buena acción, ayudar a algún conocido, etc., etc., etc.. Quiero decirte que es ir al limite máximo de lo que te hace bien. Desde hoy pon más atención a tu corazón y espíritu y date cuenta como reacciona en diferentes lugares, con distintas personas y asi te dará a conocer cuáles son los espacios salva-vidas.

Identifica lo que te de vuelve (y salva) la vida.

Y quise comentarte porque yo antes nunca me había detenido a pensar y a descubrirlo. Y hoy ya lo sé.

La mente nos juega malas pasadas y le damos vuelta a los problemas tanto tanto! que a veces nos vamos metiendo solitas en un hoyo negro. Pero cuando tienes claridad de qué lugar o persona o etc., es capaz de sacarte de ahí, de alguna forma te llega la iluminación y recurres a lo que te hace bien. Pero si no lo tienes claro en tu consciente, tu inconsciente jamas te ayudará a llegar a ese salvavidas.

Así que piénsalo, atesóralo y en los momentos difíciles recurre a tus preciosos salva-vidas. Con gratitud infinita hacia su existencia.

Te abrazo grande.
<3

 

 

Como quedar embarazada – Mi proceso y mi falta.

Estuve recordando que otra situación viví durante mi proceso de quedar embarazada. Y fue algo que me hace un sentido diferente hoy, porque de nuevo la vida me lo muestra. Mi fortaleza y debilidad para enfrentar sola la situación. Pero estuve equivocada y hoy te cuento para que a tiempo lo veas tu.

Recuerdo que la cantidad de emociones con las que compartía día a día eran un torbellino difícil de superar. Entre la ansiedad y la desesperanza pasando por todos los estadios intermedios. Y me di cuenta que es necesario dejar la capacidad de auto-soportarnos. Que quiero decir…

Por lo general las mujeres nos hemos vuelto nuestras propias heroínas, y es genial, pero creo a veces sí debemos darnos el permiso del rescate de alguien y no hay nada de malo en eso.

“No quiero preocuparlo”

Yo era (o soy!) de las que me las arreglo solita con mis “torbellinos” emocionales, pero resulta que con situaciones tan importantes como el querer ser madre/padre, la cuestión es de a dos. Y no necesariamente de dos personas si no de dos energías (bueno ya te he hablado de eso!). Pero es importante soltar la autosuficiencia. El “yo puedo sola”, “yo me las arreglo”, “estoy mal y se me va a pasar” etc., etc., etc., ¿te suenan esas frases??. Y el soltar este super poder femenino no significa ser débil, como nos han enseñado a creer, sino que es reconocer que la debilidad es también fortaleza. Porque si no tenemos una no podremos llegar a la otra.

Cuando estuve en proceso de quedar embarazada A mi me pasó mucho que en el momento me sentía con la tremenda (auto) culpa de no poder embarazarme, me las llevaba sola. Una y otra y otra vez. Porque “yo podía con todo sola”. Y así me comí tantas emociones que a la larga me dañaron más.

Pero te repito, soltar la fortaleza y reconocer debilidad en nosotras, nos hace más fuertes, porque nos abrimos a la verdad de que somos seres simbióticos (necesitamos del otro/a). Y decir “estoy mal, no puedo más” hace muy participe al otro quitándote un peso a ti, y  permite nutrirte y cargarte de la energía y sabiduría del otro.

“No me va a entender”

A mi me pasa a menudo que me escucho diciendo “no quiero darle problemas” “no quiero preocuparlo/s”, “mejor no cuento nada de lo que me pasa”. PERO! con esos pensamientos y sentimientos:

Primero: anulo la capacidad de un/a otro/a de que sí puede sostenerme. Y no le doy ese permiso, que hace crecer tanto las relaciones de pareja, amigos, familia.

Segundo: anulo mis sentimientos, diciéndole a mi inconsciente que el otro vale más que yo, y lo que yo siento y me daña es menos importante. Y eso es muy fatal para nosotros/as.

Tercero: escondo debajo de la alfombra mis sentimientos/emociones que se acumulan y acumulan, hasta que por lo general se transforman en rabia que crece y crece y cuesta más manejar.

Cuarto: nos negamos a la posibilidad de que sí nos entiendan. Y si es que no lo hacen… el alivio de hablar sobre el cómo estas, es suficientemente reparador.

Y sabes? mi mayor lección ha sido: en realidad no busques que te entiendan (sobre todos los hombres, que amamos!, pero que no sienten igual que nosotras), busca que estén, ahí al lado, tomándote la mano, abrazándote.

Eso muchas veces es tan recargador de pilas que es suficiente para alentarnos a seguir.

 

Mi proceso para la llegada de Ray – Mi Dama Roja.

Ayer me estuvo preguntando ¿Por qué es común ver en los adultos mayores la devoción en la religión,en los santos, en virgen, en Dios, en ir a misa, en tener un altar donde orar y pedir con humildad lo que creen les hace falta?. Y me di cuenta que yo, sin querer, también tengo un altar. ¿Es necesario? ¿De que me ha servido?.

No creas que me olvidé de seguir contandote “Mi proceso para la llegada de Ray”, es sólo que creo que a mi me faltó algo como lo que te hablo hoy, durante mi proceso de preparación para el embarazo. Quizás te haga sentido y puedas aplicarlo tu.

 

Mi Dama Roja

Desde que nació Raimundo, el rol de madre me ha absorbido, lo reconozco!,  dejando muchas cosas importantes de lado, (mis disculpas de corazón, sobre todo porque abandoné a mi mujer).

Bueno… Y aproximadamente año y medio de haberme he dado por completo a un hijo, mi mujer interna, me reclamó, y fue en ese entonces cuando me permití asistir a un temazcal y empezar a estar más en contacto con mujeres, pertenecientes a otra tribu. Y en este nuevo despertar re-encontré a mi pequeña gran diosa, que quise plasmar en “algo” físico.

Y me llegó el mensaje y la solución a la punta de mis dedos!!!. Con inspiraciones mías y el talento completo de quien fue mi doula maravillosa, y maestra de Yoga prenatal: Paulina Martinez (@paulina_doula ) mi diosa quedó representada en esta preciosa muñeca. #SAGRADA

Mi altar

Y se la pedí no para orarle, ni pedirle deseos o sueños por cumplir, sino para que de una forma evidentemente física y a la mano, me recordara que a quien debo venerar y acudir es al poder tan inmenso que tengo justito dentro de mí. Pues sí, Éste muñeca me representa, soy yo. Y cada vez que la miro recuerdo que soy poderosa y sabia, como cada una de ustedes hermosas mujeres.

La tengo ubicada en mi dormitorio en unas repisas flotantes y cada mañana o cuando dudo de mí,  me hace mirarla y decir acuérdate que aquí estoy aquí, estamos juntas para poder seguir caminando.

Y resultó que sí, ese es mi altar, no un externo, no un santo que cumple rápidito las peticiones, soy yo! porque la divinidad también está en mí. Lo que no significa que no crea en un Dios y en universo maravilloso que nos provee y que tiene un plan, que tiene una guía par mí,  pero este universo siempre actúa en resonancia con lo que mi ser femenino y sabio está buscando. Y eso me recuerda esta pequeña dama roja.

Como siempre he dicho vivimos en un mundo tan rápido y tan efímero (en todo) que por lo menos yo necesito elementos físicos concretos que me hagan traerme a esta realidad de lo que soy internamente.

Mis ancestras

Otra cosa que me inventé fue una pulsera que me recuerda que yo soy + yo mi mamá + mi abuela + mi yo madre, todas en una, trayendo: creencias, costumbres, amores y desamores y esta pulsera que llevo siempre, me dice que no estoy sola, que está todo este linaje detrás mio, toda esta energía del pasado conmigo, alentándome a hacer mejor, a sanar, a amar incondicionalmente, a perdonar y a entender.

No me di cuenta hasta ahora de mi altar y de mi símbolos preciados y que llegaron sin querer y me acompañen siempre.

Quizás tú no necesites de una muñeca, de un santo, de una pulsera, de una piedra, etc. y está super!!!!. Pero yo, estaba viviendo muy fuera de mí, buscando el apoyo en todos, menos dentro mío y esto me regresaba una y otra vez.

En mi búsqueda

Si yo, en la espera de la llegada de mi bebé, me hubiese conocido como lo hago hoy, quizás  me hubiese dado cuenta de que necesitaba “algo” que me diera fuerzas para seguir adelante con ánimo y convicción. “Algo” que mirara y me recordara a cada instante que soy naturaleza divina y perfecta. “Algo” que me dijera “si, si puedo/podemos, todo va bien”,  de seguro me hubiese armado un altar o buscado algún sello personal que me recordara a cada instante mi poder para ha-ser.

Mis óvulos congelados

¡¡¿¿Por qué no se me ocurrió congelar mis óvulos cuando veinteañera?!!. Has pensado eso?, yo lo hice hace unos años atrás.

Presión Social

La libertad que tenemos hoy las mujeres, es gracias a años de lucha, de ganarnos el derecho a decidir (y que aún no para). Y es una bendición que la ciencia nos acompañe en este camino. A pesar que las fertilizaciones asistidas pueden verse como un acto científico “artificial”, la vida es vida! ¿no?.

Existe esta opción que de cierta manera por un lado nos permite desenmarcarnos del convencionalismo de ser madre “joven”, pero yo diría que de ninguna manera nos da la libertad de desprogramarnos… ya me explayo en esto…

Edad biológica

Sin duda, que es relevante la edad en la cual decidas congelar tus óvulos. Porque como dicen la edad biológica afecta al estado de “perfección” de tus células y cuerpo en general. Pero quiero decirte algo:

si desde pequeñas nos enseñaran a cuidar, nutrir y amar el cuerpo, esta edad biológica reproductiva se extendería muchíiiiiisimos años más.

Porque claro! en la medida que le proporcionamos al cuerpo todo lo que necesita, todo anda tiki taka! (me encanta esa frase retro 😛 ).  Ah! y por supuesto que si también nacimos creyendo en la limitación de ser madre de manera “natural” hasta los 30 – 35 años aprox. construimos esa realidad mental y se materializa en el cuerpo.  Pero alto! el objetivo de este post no es culpar ni llorar por lo que no fue, tranquila con eso eh?.

Enfoque

A mi la vitrificación me parece una hermosa opción de que nazca la vida, sin duda. Pero me parece que el cuidado y foco en el tema de congelar o no (ovocitos), debe ser puesto en: cómo me cuido yo para recibir esos óvulos!, en qué momento?… en el que quieras!. Pero el cómo esté tu cuerpo para esa recepción es tan relevante como preservarlos.

Si programas ser madre con 10 años de diferencia entre tu congelación y tu implantación de ese ovulo , entonces al año nº 5 ó 6 desde la vitrificación, empieza a cuidarte: desintoxicarte, nutrirte, descansar, dormir, ejercitarte, etc. Darle un regalo necesario a tu cuerpo para que estés bien al momento que decidas ser madre. Porque si estas 9 años mal-tratandote con excesos, o sea! que ambiente le espera a esa almita, ¿no?.

Puede ser tu caso

Ahora, puede ser que estés pensando… ¡¿Por qué no habré congelado óvulos antes!, o ¿si hubiese sabido que se extendería la llegada del bebé…? ¿Porqué no junté plata para eso? ¿Por qué no me enteré de esta opción!?, etc, etc. Pero en realidad quiero decirte que esto sirve primero: para identificar la responsabilidad social que tenemos con nuestras mujeres menores, de hablar de nuestra historia, con dolor o sin dolor, pero de hacer saber cual ha sido nuestra experiencia. Yo a los 24 estaba sin preocupaciones de ser madre ni de que me costaría. A esa edad me sentía en la flor de la vida. Pero nadie me dijo… “piensa en esta opción, quizás no te sea fácil tener hijos…” creo que ese el remezón me hubiese hecho pensarlo más.

Y segundo: hoy, yo ya he vivido el “todo pasa para algo” y aunque sea la frase cliché, es así!. Y abrirnos a esa sabiduría universal te muestra más claramente el camino y lo que no queremos ver. Sin rabiar o buscando entender el “por qué a mi”. Simplemente aceptando nuestro sentir y trabajando lo que debamos sanar para de a poco, amorosamente, podamos entender .

Un abrazo.

¿Cuándo llega el bebé? ¿Nos eligen nuestros hijos?

Hace poco leí un articulo que hablaba de si es cierto o no, que los hijos son los que eligen a los padres antes de llegar al vientre. Y eso me hizo pensar en muchas cosas que quiero compartir y quiero que reflexiones conmigo. Es un tema complejo y extenso de exponer, y te confieso que me costó escribir en resumen, pero aquí voy!.

 

Elegidos o no

Según las distintas creencias: se afirma que las almas se reencarnan, las mentes se reencarnan o definitivamente no existe la reencarnación. Pero la idea que a mi si  me gusta creer, es que elijamos o no a nuestros padres, existimos en este mundo por y para un propósito y aunque muchas veces se cree que es “mejorar el mundo”, me parece que lo mas preciso es que nuestro propósito es aprender sobre lo que debemos sanar, mirar o enseñarnos. Es por esto que me di cuenta que efectivamente creo que sí elegimos a nuestros padres, nuestra familia y sus circunstancias.  Entre parentesis, si te interesa el tema: hay un libro El Plan de tu alma de Robert Schwartz, que habla en extenso sobre esto, lo recomiendo!.

Bueno volviendo al tema… Creo que los hijos eligen a los padres y en particular a la madre (la elección al padre merece otro post),  por la esencia del cómo es la madre. Que quiero decir: sucede que muchas veces cuando estamos a la espera del bebé tan soñado, se presentan una serie de situaciones y circunstancias que empiezan a cambiar el cómo somos. O a potenciarlo de tal manera que nos transformamos por un rato en otra persona. Por ejemplo: si a mi me  cuesta quedar embarazada “rápidamente” (vivencia “extrema”), empiezo a ponerme ansiosa, insegura,  controladora, mal genio, depresiva, etc, etc y aparecen los miedos, las creencias y las barreras que en lo concreto me están impidiendo recibir a este bebé. Y es super natural que pase y está bien, todo está bien, tranqui. Lo realmente importante es mirar todo eso que aflora explosivamente en ti, en estas circunstancias “extremas” y saber qué te está mostrando una realidad de lo que tu eres, de tus vivencias y memorias calladas y guardadas en ti.

Muchas veces sucede que en el momento en que no podemos embarazarnos es cuando más sensible y despiertas somos de nosotras, porque estamos pendiente de todo, todo lo que estamos haciendo y no haciendo, para que el x tratamiento/método dé resultado, pero ¿Cuán atenta y ocupada estamos de lo que sentimos en esos momentos?.

Los hijos eligen por la esencia

Retomando el … los hijos eligen… a la madre, por la esencia del cómo es la madre… quiero decirte que mi idea y percepción es que cuando logramos hacer que emerja la mujer en esencia que soy, es cuando el cuerpo, la mente, el alma y la energía están abiertas para recibir este nuevo ser.

Y que emerja la esencia no significa que salga a la luz la mujer feliz, sonriente y sin rollos; sino la mujer feliz y la triste, la mujer segura e insegura, la mujer cobarde o valiente, la que se te atreve o la inhibida. Recuperar la esencia es abrazar nuestro negro y nuestro blanco. Es ser verdaderas y honestas. Creo que los seres mágicos que son las almas de los bebés, no eligen a “cualquiera” eligen a quien empieza a volver a su centro, o a encontrarlo, cualquiera y cómo quiera que sea este.

Dos variables que me hacen seguir pensando en lo factible de esta idea:

  • Típico que pasa que cuando dejas de intentar embarazarte,  paf!, llega la guagüita!… ¿lo has escuchado?… Yo sí. Y no sé si suceda sólo porque como dicen “te relajas”, si no porque vuelves a recuperar tu centro (y relajación también!), el cómo eras antes de ¿me vas entendiendo?.
  • Si intentas embarazarte y entre medio de eso, cumples con algún proyecto que tenías pendiente, uuhh, llega la guagüita, porque:
    • 1. Al soltar la idea de embarazarte, el cuerpo deja de luchar para mantener la resistencia a que eso no suceda y dice acá no hay nada porque pelear y deja que la vida fluya.
    • 2. Si te dedicas a cumplir con otros sueño “pendientes”, demuestras y vuelves a traer la valentía y fuerza de mujer y por sobre todo te trae de vuelta: la creación, la energía de vida y la fertilidad propia de la esencia de las mujeres.

Las almas de los bebés creo que no quieren a las mujeres enmascaradas, si no a las mujeres verdaderas y honestas que se hacen cargo de lo que son y de lo que no son.

Y ¿Qué crees tu?.

Mi niña interior embarazada.

Si bien todas llevamos dentro a la adolescente, pre adolescente, adulta y niña que fuimos. Es ésta última la que sigue requiriendo nuestra mayor atención y cuidado, porque si bien ya formó el cómo hoy somos, puede estar dificultando el cómo nos estamos enfrentamos a la vida y a la maternidad.

 

Mi niña interior, no sólo es parte de nuestra historia, sino que es una energía que nos moviliza o detiene, pues vive y actúa dentro de nosotras. Mi niña interior es parte de nuestro ser auténtico, ser esencial, lo que soy yo sin máscaras, sin corazas que he tenido que forjar para poder sobrevivir.

Desde los 0 a los 7 años se estampan las creencias en nuestro inconsciente, y se desarrolla mayormente nuestra pauta de relaciones con las personas, con el amor, con la seguridad en mi misma, etc… Así que es muy importante revisar nuestra relación con esta niña. Porque es ella, quien nos devela cómo nos enfrentamos, entre tantos temas, a la maternidad.

Mi niña interior embarazada

A veces sucede que cuando estamos en búsqueda de ser madre, afloran sentimientos, sensaciones e ideas que sólo nos frenan el ciclo armonioso de la fertilidad. Y el desatender a nuestra niña interior puede ser causa de estos frenos. Algo nos está mostrando y hay que verlo.

Por ejemplo si en nuestra niñez no consolidamos el peldaño de la seguridad en nosotras mismas; entonces al momento de esperar un hijo, lo hacemos con miedo e inseguridad en nuestra capacidad de ser madre, de sostener, criar, alimentar y crear un nuevo ser y eso a nivel inconsciente frena tu fertilidad.

Porque, por supuesto, que a los niños no se les pide grandes responsabilidades de adulto. No se les pide resiliencia, ni valentía, ni fuerza para sobre llevar la vida, menos embarazarse!. Por lo tanto si trabajas en identificar en ti, el estado de tu niña interior, podrás saber desde donde estás actuando. Desde donde estas buscando el embarazo:

¿Desde la adulta aguerrida resiliente que cumple sus sueños? o ¿desde la niña asustada, inocente que aún no está preparada para concretar ciertos deseos?.

Energéticamente esta niña también ocupa un espacio en ti, que se proyecta en tus decisiones, acciones y elecciones y en la energía que pones en ellas. Así que prestarle atención a esta niña es el primer paso para desempeñarte como un adulto seguro, fuerte y preparado para anidar a un bebé.

Cómo la identifico

Presta atención a los siguientes comportamientos que demuestran una niña interior herida y desatendida:

  • Te cuesta sonreir y disfrutar de cosas simples (porque es ridículo o “que vergüenza reírse de eso tan tonto“).
  • Te cuesta manifestar sentimientos sin temor a que te critiquen.
  • Sientes miedo a entregar amor desinteresado.
  • Estás muy falta de energía vital para moverte con destreza.
  • Ocultas o niegas los sentimientos dolorosos y los haces crecer, sin resolverlos a tiempo.
  • Te cuesta encontrarte con la alegria de vivir.
  • Vives en el planificando el futuro, olvidando sentir el momento presente.
  • Vas con mucha seriedad, hasta frunciendo el ceño muchas veces.

Cómo la ayudo

Reconociéndola en ti, atendiéndola, y diciéndole:

  • Estoy orgullosa de ti, eres maravillosa!.
  • Te amo incondicionalmente, con defectos, errores y virtudes.
  • Estoy aquí para ti.
  • Tú puedes.
  • Tienes derecho a equivocarte, tranquila.
  • Estoy aquí para cuidarte, apoyarte y respetarte.

En el blog: El arte de abrir el corazón, se habla un poco más en profundidad, sobre mi niña interior. Te dejo el link AQUÍ.

Pero lo que quiero recalcarte es que si mi niña interior no está sana, tu adulta se ve afectada. Y para embarazarnos (por ejemplo) necesitamos reunir todas las piezas que conforman nuestro ser interior, pero que sea un ser sano y dispuesto.

Espero te haya gustado este post!.

Te dejo un abrazo.
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Gracias gracias gracias.