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¿Cuándo llega el bebé? ¿Nos eligen nuestros hijos?

Hace poco leí un articulo que hablaba de si es cierto o no, que los hijos son los que eligen a los padres antes de llegar al vientre. Y eso me hizo pensar en muchas cosas que quiero compartir y quiero que reflexiones conmigo. Es un tema complejo y extenso de exponer, y te confieso que me costó escribir en resumen, pero aquí voy!.

 

Elegidos o no

Según las distintas creencias: se afirma que las almas se reencarnan, las mentes se reencarnan o definitivamente no existe la reencarnación. Pero la idea que a mi si  me gusta creer, es que elijamos o no a nuestros padres, existimos en este mundo por y para un propósito y aunque muchas veces se cree que es «mejorar el mundo», me parece que lo mas preciso es que nuestro propósito es aprender sobre lo que debemos sanar, mirar o enseñarnos. Es por esto que me di cuenta que efectivamente creo que sí elegimos a nuestros padres, nuestra familia y sus circunstancias.  Entre parentesis, si te interesa el tema: hay un libro El Plan de tu alma de Robert Schwartz, que habla en extenso sobre esto, lo recomiendo!.

Bueno volviendo al tema… Creo que los hijos eligen a los padres y en particular a la madre (la elección al padre merece otro post),  por la esencia del cómo es la madre. Que quiero decir: sucede que muchas veces cuando estamos a la espera del bebé tan soñado, se presentan una serie de situaciones y circunstancias que empiezan a cambiar el cómo somos. O a potenciarlo de tal manera que nos transformamos por un rato en otra persona. Por ejemplo: si a mi me  cuesta quedar embarazada «rápidamente» (vivencia «extrema»), empiezo a ponerme ansiosa, insegura,  controladora, mal genio, depresiva, etc, etc y aparecen los miedos, las creencias y las barreras que en lo concreto me están impidiendo recibir a este bebé. Y es super natural que pase y está bien, todo está bien, tranqui. Lo realmente importante es mirar todo eso que aflora explosivamente en ti, en estas circunstancias «extremas» y saber qué te está mostrando una realidad de lo que tu eres, de tus vivencias y memorias calladas y guardadas en ti.

Muchas veces sucede que en el momento en que no podemos embarazarnos es cuando más sensible y despiertas somos de nosotras, porque estamos pendiente de todo, todo lo que estamos haciendo y no haciendo, para que el x tratamiento/método dé resultado, pero ¿Cuán atenta y ocupada estamos de lo que sentimos en esos momentos?.

Los hijos eligen por la esencia

Retomando el … los hijos eligen… a la madre, por la esencia del cómo es la madre… quiero decirte que mi idea y percepción es que cuando logramos hacer que emerja la mujer en esencia que soy, es cuando el cuerpo, la mente, el alma y la energía están abiertas para recibir este nuevo ser.

Y que emerja la esencia no significa que salga a la luz la mujer feliz, sonriente y sin rollos; sino la mujer feliz y la triste, la mujer segura e insegura, la mujer cobarde o valiente, la que se te atreve o la inhibida. Recuperar la esencia es abrazar nuestro negro y nuestro blanco. Es ser verdaderas y honestas. Creo que los seres mágicos que son las almas de los bebés, no eligen a «cualquiera» eligen a quien empieza a volver a su centro, o a encontrarlo, cualquiera y cómo quiera que sea este.

Dos variables que me hacen seguir pensando en lo factible de esta idea:

  • Típico que pasa que cuando dejas de intentar embarazarte,  paf!, llega la guagüita!… ¿lo has escuchado?… Yo sí. Y no sé si suceda sólo porque como dicen «te relajas», si no porque vuelves a recuperar tu centro (y relajación también!), el cómo eras antes de ¿me vas entendiendo?.
  • Si intentas embarazarte y entre medio de eso, cumples con algún proyecto que tenías pendiente, uuhh, llega la guagüita, porque:
    • 1. Al soltar la idea de embarazarte, el cuerpo deja de luchar para mantener la resistencia a que eso no suceda y dice acá no hay nada porque pelear y deja que la vida fluya.
    • 2. Si te dedicas a cumplir con otros sueño «pendientes», demuestras y vuelves a traer la valentía y fuerza de mujer y por sobre todo te trae de vuelta: la creación, la energía de vida y la fertilidad propia de la esencia de las mujeres.

Las almas de los bebés creo que no quieren a las mujeres enmascaradas, si no a las mujeres verdaderas y honestas que se hacen cargo de lo que son y de lo que no son.

Y ¿Qué crees tu?.

Mi niña interior embarazada.

Si bien todas llevamos dentro a la adolescente, pre adolescente, adulta y niña que fuimos. Es ésta última la que sigue requiriendo nuestra mayor atención y cuidado, porque si bien ya formó el cómo hoy somos, puede estar dificultando el cómo nos estamos enfrentamos a la vida y a la maternidad.

 

Mi niña interior, no sólo es parte de nuestra historia, sino que es una energía que nos moviliza o detiene, pues vive y actúa dentro de nosotras. Mi niña interior es parte de nuestro ser auténtico, ser esencial, lo que soy yo sin máscaras, sin corazas que he tenido que forjar para poder sobrevivir.

Desde los 0 a los 7 años se estampan las creencias en nuestro inconsciente, y se desarrolla mayormente nuestra pauta de relaciones con las personas, con el amor, con la seguridad en mi misma, etc… Así que es muy importante revisar nuestra relación con esta niña. Porque es ella, quien nos devela cómo nos enfrentamos, entre tantos temas, a la maternidad.

Mi niña interior embarazada

A veces sucede que cuando estamos en búsqueda de ser madre, afloran sentimientos, sensaciones e ideas que sólo nos frenan el ciclo armonioso de la fertilidad. Y el desatender a nuestra niña interior puede ser causa de estos frenos. Algo nos está mostrando y hay que verlo.

Por ejemplo si en nuestra niñez no consolidamos el peldaño de la seguridad en nosotras mismas; entonces al momento de esperar un hijo, lo hacemos con miedo e inseguridad en nuestra capacidad de ser madre, de sostener, criar, alimentar y crear un nuevo ser y eso a nivel inconsciente frena tu fertilidad.

Porque, por supuesto, que a los niños no se les pide grandes responsabilidades de adulto. No se les pide resiliencia, ni valentía, ni fuerza para sobre llevar la vida, menos embarazarse!. Por lo tanto si trabajas en identificar en ti, el estado de tu niña interior, podrás saber desde donde estás actuando. Desde donde estas buscando el embarazo:

¿Desde la adulta aguerrida resiliente que cumple sus sueños? o ¿desde la niña asustada, inocente que aún no está preparada para concretar ciertos deseos?.

Energéticamente esta niña también ocupa un espacio en ti, que se proyecta en tus decisiones, acciones y elecciones y en la energía que pones en ellas. Así que prestarle atención a esta niña es el primer paso para desempeñarte como un adulto seguro, fuerte y preparado para anidar a un bebé.

Cómo la identifico

Presta atención a los siguientes comportamientos que demuestran una niña interior herida y desatendida:

  • Te cuesta sonreir y disfrutar de cosas simples (porque es ridículo o «que vergüenza reírse de eso tan tonto«).
  • Te cuesta manifestar sentimientos sin temor a que te critiquen.
  • Sientes miedo a entregar amor desinteresado.
  • Estás muy falta de energía vital para moverte con destreza.
  • Ocultas o niegas los sentimientos dolorosos y los haces crecer, sin resolverlos a tiempo.
  • Te cuesta encontrarte con la alegria de vivir.
  • Vives en el planificando el futuro, olvidando sentir el momento presente.
  • Vas con mucha seriedad, hasta frunciendo el ceño muchas veces.

Cómo la ayudo

Reconociéndola en ti, atendiéndola, y diciéndole:

  • Estoy orgullosa de ti, eres maravillosa!.
  • Te amo incondicionalmente, con defectos, errores y virtudes.
  • Estoy aquí para ti.
  • Tú puedes.
  • Tienes derecho a equivocarte, tranquila.
  • Estoy aquí para cuidarte, apoyarte y respetarte.

En el blog: El arte de abrir el corazón, se habla un poco más en profundidad, sobre mi niña interior. Te dejo el link AQUÍ.

Pero lo que quiero recalcarte es que si mi niña interior no está sana, tu adulta se ve afectada. Y para embarazarnos (por ejemplo) necesitamos reunir todas las piezas que conforman nuestro ser interior, pero que sea un ser sano y dispuesto.

Espero te haya gustado este post!.

Te dejo un abrazo.
Tu, déjame un me gusta, presionado acá abajo el corazoncito.
Gracias gracias gracias.

La voz de la experiencia, grita a temprana edad.

Justo que hoy es día de post! quiero compartir una enriquecedora experiencia de trabajo. Dirigí un taller para las Mujeres Semillas: sacerdotisas, ancianas, sabias y chamanas. Hermosas mujeres que pasan, empiezan o ya vivieron la etapa de la Menopausia, mejor llamada Plenopausia. Y ¿cuales son mis reflexiones y aprendizajes?: muchos! pero quiero dejarte uno, a continuación.

Lo que traigo

Hoy se me hizo aún más evidente el daño que nos hacen las creencias impuestas por nuestros ancestros, sin ninguna mala intención por supuesto, y que han traspasado generación tras generación. Inculcando una idea dañina y restrictiva de lo que significa ser mujer. Y que a la larga acarrea una mala relación con nuestro femenino.

Desde que somos pequeñas nos han hecho creer que a medida que pasa el tiempo, nos vamos poniendo cada vez más inútiles, improductivas, incapacitadas, inoperantes, infértiles; todos sinónimos de lo que energéticamente podríamos llamar estériles en energía creativa. Y si bien, a medida que pasa el tiempo nuestros recursos cambian porque cesan un poco en actividad, la sabiduría del cuerpo compensa. Detiene procesos (menstruación, por ejemplo) para entregar esa energía a nuevos procesos. Y que quiero decir con esto: que nos hacen creer que nos apagamos con los años, pero no es así, es simplemente un cambio de enfoque. Pasamos de ser mujeres muy dispuestas a lo externo y a los otros; a ser mujeres más centradas en nosotras, con el potencial para creer y crear lo que nos propongamos. Pero claramente aceptarnos así, es algo que no le conviene al masculino y siguen con el discurso que nosotras nos vamos apagando.

La edad precisa

Es importante que, sobre todo en nuestro máximo periodo de fertilidad, detectemos estos «males » que vamos acarreando. Porque si primero pueden ser la causa de un embarazo inexistente, de seguro serán causa de un mal pasar en nuestra avanzada edad.

Es en este periodo de máxima creación/fertilidad, en la que el cuerpo, la energía y la mente están más pre dispuestos a sanar rápidamente, alquimizar/trasformar lo malo en algo bueno.

Vivimos en completa conexión e intercambio entre el exterior (lo que me entregan los demás) y el interior (lo que yo soy); y oscilamos entre: traer, procesar y eliminar o guardar. Entonces es muy sabio, aprovechar este periodo de gracia, para sanar.

Despiertas nos queremos.

Creo que las ganas de gestar un bebé muchas veces es un simple llamado de la naturaleza a despertar, a mover(te), a crear; pero no solamente un hijo físico, sino a desarrollar proyectos y llevar las riendas de tu vida, a vivir una revolución interna.

Me parece que es el momento en que nuestra esencia sabia nace con más fuerza y nos impulsa a ser mejores, a sanar lo que debamos sanar; para que desde hoy en adelante la vida vaya en ascenso, no en decaimiento como nos han hecho creer. Y así cada vez nos convirtamos y reconozcamos más, como las veneradas ancianas.

Las sanas y más sabias de la tribu.

 

 

 

Depresión e infertilidad = Abracemos la Resiliencia!

 

 

Cuando tenemos un problema o dificultad que perdura en el tiempo, la vida se tiñe de color oscuro. Lo sé. Pero de alguna manera nos pone a prueba. No para que abandonemos la lucha, si no todo lo contrario: para que aprendamos a levantarnos una y otra vez. Quiero escribirte sobre la Resiliencia.

 

El concepto de resiliencia, en sencillo: es la capacidad de resistencia que tiene un «cuerpo» de recuperarse (recuperar su forma) frente a algo que le está/ba haciendo daño. Entonces te invito a preguntarte: ¿Qué tan resiliente soy, hoy?.

Cómo en este blog el tema principal es querer ser madre (padres), haré el enfoque desde ese punto, encausando la idea para que reactives o recuperes esta resiliencia que es ta necesaria, para seguir adelante.

Según el periodo que estés viviendo, podrás identificarte y/o utilizar algún u otro puntos, de los que te presento a continuación. Espero te gusten.

Primero

Decirte que es importante reconocer como estamos, qué sentimos frente a esta dificultad para embarazarnos. Y abrazar ese sentimiento. Esa sensación de «no puedo más», «estoy cansada», «estoy mal», «esto no va a resultar» y esa frase de oro! «es mi culpa y no puedo hacer nada». En la medida que reconocemos el cómo nos sentimos, le ayudamos a la mente y al cuerpo a dejar de pelear. Dejamos de resistir.  Porque el lado enfermo ya no quiere ganarle a el lado sano, simplemente conviven uno al lado del otro. Y eso desbloquea el camino para comenzar a retomar el flujo natural y armónico.

El reconocer que no estamos del todo bien, nos demuestra que estamos vivas y conscientes. Y que nos estamos haciendo responsables de los que nos pasa.

Que somos capaces de caernos y pararnos. De seguro ya lo has hecho con otras dificultades que se te han presentado. Revisa tu historia de vida y mira cuantas veces te has vuelto a poner de pie, de muchas dificultades pequeñas o bien de algunas grandes. Gracias a ellas, hoy eres una mujer más fuerte y preparada.

Hoy, gracias a ellas, de seguro te caes menos.

 Segundo

Cuando estamos metidas hasta el cuello en el problema, debemos ampliar la visión. Mirarnos como espectadoras de nosotras mismas y ver qué nos parece el cómo estamos reaccionando. Pregúntate ¿cómo ayudaría yo a esta persona para que pueda salir de este estado, de la mejor manera? ¿Qué le diría?. Eso te ayudará a ver es perspectiva el conflicto que estas viviendo.

Entiendo que el deseo de ser madre, puede ser un anhelo/»proyecto» tan grande, que sientas que no puedes comparar esta dificultad que estás viviendo, con ninguna otra ya pasada, pero en la medida que le quitas un poco de carga emotiva viéndolo solamente como un inconveniente más que superar, podrás ayudarte a buscar soluciones diferentes a las que has estado experimentando. Ver otra cara del conflicto, puede darte el pie para encontrar una solución.

Tercero.

Aprende de la dificultad. Presta atención a lo que te está mostrando y se honesta contigo misma. No te quedes sólo con lo evidente. Curiosea, investiga.

Muchas veces queremos ser padres, pero no vemos que en realidad algo nos falta como persona/pareja. Quizás te falte revisar tus creencias sobre ser madre o sobre tu pareja o sobre los hijos. Quizás es una prueba de unión y cohesión con tu pareja.

Aprender de la dificultad te va ayudar para el resto de tu vida. Te hará mas resiliente y preparada para seguir construyendo la vida que quieres.

Cuarto

Nada es para siempre. Sobre todo las emociones.

En un momento podemos sentir que estamos sumidas en el máximo dolor y que nada tiene salida. Pero al otro día o la semana siguiente, el sentimiento será menor. No hay duda de eso. Y cuando estés en la cresta de la ola de dolor/desesperanza/etc, siente a concho y luego déjalo ir, y cuando se calme el agua y llegue el momento de menos dolor, aplica alguno de los puntos dichos anteriormente.

El maestro OSHO dice que hay que vivir el momento a concho. Porque a llegar un momento en que el cuerpo se satura, no puede más, no quiere más y se libera.

Sobre todo las mujeres que somos cíclicas, aceptarnos así significa amarnos y tenernos paciencia. Y esto a la larga nos da fuerzas para seguir haciéndole frente a la adversidad, sabiendo que todo se calma en algún momento. Es decir, seguimos cultivando la resiliencia.

Y Quinto

No estoy segura si este punto te va ayudar a ser más resiliente pero, ahí va.

No estás sola. Somos muchas en lo mismo. Nos entendemos y apoyamos. Desde ahora y para siempre. Mira y busca a tu al rededor. Apóyate de quien te haga bien y no de quien te critique o juzgue.

Si te gustó este post, déjame tu <3  o tus comentarios. Y si te gustaría leer sobre algún tema. Cuéntame!. Un abrazo.

Quiero ser madre. Recomendaciones.

«Quiero ser madre». Cuando tomamos esa decisión, muchas veces no lo hacemos de la manera más correcta para estar en armonía con lo que realmente queremos y sentimos. Y quizás con lo que nuestra pareja quiere.
Como siempre y lejos de las recomendaciones de tipo «medicas» te dejo algunas ideas y reflexiones que quizás no estabas considerando.

 

Independiente de que si llevas tiempo intentando o recién comienzas: si estás considerando la posibilidad de concebir (sola o en pareja), te  recomiendo que dediques un tiempo a meditar la idea y en pareja busquen un tiempo a conversar largamente y con el corazón abierto sobre la perspectiva que cada uno tiene de ser padre.  Sobre todo muy sinceramente. No sólo por el hecho de aunar deseos y proyectos (para no encontrarse con sorpresas después!), sino para elevar juntos una «plegaria» que se hará más concreta en la medida que se busque un objetivo en común.

Las mujeres tibetanas tradicionales, siempre dedican un tiempo a la oración y la meditación, antes de concebir.

Por otro lado, debemos revisar cuales son los motivos que me llevan a querer ser madre. ¿Es por mi satisfacción personal? o ¿por algún deseo de los otros?.

En la medida que prestamos atención con verdad a lo que nos dice nuestro ser interno, hacemos que los proyectos fluyan o no.

Hijos vibracionales: la espera en consciencia

¿Sabes por qué las cadenas de oraciones, por alguien enfermo por ejemplo, funcionan?. Simplemente porque son muchas personas que elevan vibraciones y energéticamente construyen una realidad. El poder de la intención y la ley de la atracción funcionan básicamente así. El pensamiento y energía construyen realidades.

 

Existen miles de almas pequeñitas queriendo encarnarse y no todas son iguales. Cuando la mujer (y el hombre) eleva sus vibraciones mediante practicas de meditación y oración conscientes, hace más probable que consiga recibir en su vientre a un alma de similar vibración.

Incluso si estas pensando en ser madre soltera, lo importante es que prepares tu mente y cuerpo, energéticamente y que veas tu cuerpo como un receptor sagrado,  un canal para un nuevo ser. Y que puedas rendirte a esa experiencia. Dispuesta y atenta a todo lo que esa nueva alma quiere enseñarte.

Concebir un hijo, no es una maratón que se puede programar dentro de la agenda diaria, es un acto de amor receptivo. Varios estudios indican que la atención al objetivo de tener un hijo, podría ser causa de maduración prematura de óvulos dentro del ovario (incapacitados para ser fecundados).

Quiero ser madre, pero lo que quiero y lo que hago…

Tal como te he dicho antes, tener un trabajo de liderazgo empresarial por ejemplo, o cualquier otra profesión muy exigente, no tiene porque afectar la fertilidad. Si no que las dificultades para concebir resultan ser consecuencia de otros factores que acompañan a las profesiones actuales.

Existen por ejemplo la incapacidad de satisfacer nuestras necesidades, la sensación de no tener el control de nuestra vida, no sentirnos a gusto con el trabajo que realizamos o con lo que representa en nuestra vida. Muchas veces el trabajo no está en sintonía con nuestros deseos interiores y eso a la larga acarrea desequilibrios que repercuten en nuestra vida y también fertilidad.

Y la única manera que puedas acceder a esa información interna es meditando. Sentándote en paz y dedicándote a sentir tu cuerpo y mente, al menos 10 minutos cada día.

Con cariño
Dany.

Este artículo fue inspirado y basado en el texto de Dra. Christiane Northup.

Aplicaciones para la fertilidad. Femtech.

Femtech, es un concepto asociado a tecnologías centradas en la mujer. Aplicaciones (app) para celulares, software, dispositivos. Servicios que buscan relacionarse con temas como la fertilidad, seguimiento de ovulación, sexualidad femenina y sistema reproductivo en general. ¿Me servirán?¿Son tan efectivas como dicen?

 

Barras para la fertilidad, pulseras detectoras de ovulación, nuevos dispositivos menstruales y hasta extractores de leche materna: están despertando rápidamente el interés en el público femenino.

Y pienso que cada uno de los avances que nos permita cumplir nuestro sueño, como el de ser madre, son ma ra vi llo sos. Gratitud infinita para sus creadores. Pero debemos tener cuidado en cual es el rol que les estamos asignando.

Aplicaciones para la fertilidad: Volver a mirarme.

Muchas veces ponemos nuestra sanación en manos de otros. Cuando les he preguntado mis pacientes «¿Qué estas haciendo para sanar(te)?, me dicen: «…acupuntura, masajes, pilates…» y me parece super! todo eso ayuda y muchísimo. Pero también implica participación y responsabilidad de otra persona en tu proceso. Entonces hay que reflexionar ¿Y qué haces por ti misma para ayudar a tu sanación? ¿te cuidas? ¿te observas? ¿te conoces? ¿te re-conoces?.

Volviendo a las femtech… Según mi opinión, creo que si las aplicaciones pueden ayudarte a re-conocerte y ponerte más atención, bienvenidas sean. Todos podemos necesitar una ayuda para volver a mirarnos. Y estas aplicaciones o tecnologías pueden serte muy útiles, siempre y cuando, seas capaz de mantener la mesura y la ansiedad baja, para que no te obsesiones con ellas y tu vida gire en base a las indicaciones que veas en la pantalla.

No estoy de humor!

En el caso de las aplicaciones para la fertilidad, las indicaciones y respuestas serán básicamente resultados de datos empíricos, bioquímicos o estadísticos. Y sí!, es crucial saber el día de tu ovulación, pero la app no sabrá si estás o no de animo para tener relaciones sexuales y ahí radica el problema. Te dará indicaciones que no están en sintonía con lo que estás viviendo y eso genera el conflicto principal.

En ese sentido, puede que al principio la app sea una gran ayuda para tener sexo los días precisos, pero con el tiempo se puede convertir en un estrés. Pues no hay nada menos relajado y amoroso que hacer el amor por obligación.

La humilde sugerencia:

Si estas pensando en bajar una app para registrar, estado de animo, menstruación, flujo cervical, deseo sexual, etc. Prueba como te va y rescata lo mejor de ello. Y si puedes combinarlo relajadamente con acciones que potencien tu fertilidad y opción para embarazarte, genial! encontraste tu ayuda perfecta!!.

Pero poco a poco y con la practica, te sugiero que registres y vivas tus procesos femeninos y ciclos, centrándote en tu propia auto-observación, de acuerdo a lo que tu cuerpo te comunique y sin la presión de seguir indicaciones de una aplicación (genérica). Así  podrás obtener los mismos resultados, pero la conexión con tu cuerpo será mas efectiva y enriquecedora.

Hoy, la tendencia (hasta en el tantra) es a volver al origen, a lo esencial. A lo básico. A la respiración, a mirarse… A recuperar el respeto y admiración por la linda y sabia mujer que hay dentro nuestro. Y que nos habla sin que la escuchemos.

Hagamos que esa sea la mejor aplicación que utilizar! ;P

🙂 Agradezco a mi gran amigo Javier que me envió una articulo sobre Femtech. Que te comparto aquí Aplicación para mis días fértiles. Ahí verás experiencias positivas y negativas de su uso.  Y si tienes duda: prueba!.

PD: Ahhhhh! a propósito. Te confieso que yo hace una semana, estoy probando una app que se llama FLO. Me pareció sencilla.Quizás más adelante te cuente como me resultó a mi. 

 

«No me embarazo y es mi culpa». Otra mirada de esta emoción.

Una de las cargas pesadas que llevamos las mujeres es el autoreproche, autocastigo, autoperfección y autoexigencia en casi todas las cosas que hacemos. El embarazarse no está libre de estos sentimientos  y sobre todo de una de las peores emociones que dominan nuestras acciones: la culpa.  «No me embarazo y es mi culpa». ¿Qué hacer con ello?.

Las mujeres por naturaleza somos buenas para culparnos y es un sentimiento que se nos ha inculcado desde pequeñas, ya sea por religión (¿quien mordió la manzana…?) o por simple crianza restrictiva de modelos de estilo patriarcales: los hombres ganas más sueldo, comen el plato más grande, hablan primero, etc.

Venimos de una sociedad que nos ha querido sumisas, culposas y así nos hemos comportado. Dándole el gusto, sin querer, a los demás. Sobre todo con los hijos: «es que mi mamá quiere..», «es que mi marido quiere…», «pero cómo ¿no quieres ser mamá?», etc.. Todas frases de deseos ajenos que cuando no logramos satisfacer, terminamos sintiéndonos derrotadas y llenas de culpa.

Pero ¿que hay detrás de sentir esa culpa? :

Ideas pre concebidas tatuadas en nuestro inconsciente, que están limitando nuestra fertilidad.

El exigir que las mujeres seamos y rindamos igual que los hombres nos aleja de nuestra esencia. Mal se dice que: si lloramos: somos débiles; si nos mostramos sensibles: andamos con la regla; si expresamos nuestros sentimientos y hablamos con libertad: somos complicadas; si menstruamos: andamos no dispuestas (indispuestas) y así…. Cada una de estas creencias, menoscaban a la mujer y buscan ponerla en un peldaño más abajo. Y ha sido tanto tiempo de lo mismo que nos han convencido de que tenemos la culpa de todo, casi simplemente, por ser mujer.

Y no digo que esté mal o seamos incapaces de tomar «roles masculinos» (eso me parece hermoso!), simplemente hago notar que como sociedad es condenado ser mujer y ver y entender eso nos ayuda a perdonarnos esas culpas que mal asumimos.

«No me embarazo y es mi culpa»

Con todo esto quiero decirte que la dificultad para lograr el embarazo, no es tu culpa, probablemente de nadie. Tenemos una parte de responsabilidad, sí, pero la culpa está asociada a un castigo y eso nos daña y limita mucho.

Hemos juntado creencias impuestas o adquiridas + un estilo de vida exigente y competitivo + la imposibilidad sentir las emociones libremente y todo ha repercutido en nuestra esencia fértil.

Nadie elige no ovular o que los óvulos no maduren o que se le tapen las trompas o desarrollar endometriosis o no fecundar en una fertilización asistida, etc.. Nada es nuestra culpa consciente. Todo sucede por una razón detrás y cuando aprendemos a mirarla, nos liberamos de esa carga.

Hoy debemos mirar con los ojos del corazón para conectarnos con nuestro cuerpo. Entender qué nos dice, qué nos falta, qué nos alerta. Las mujeres estamos en una época difícil y debemos ser delicadas, amables y amorosas con nosotras mismas y la culpa se aleja de eso.

Mi culpa

Yo crecí con la culpa de que me costaría embarazarme porque tenía ovarios poliquísticos (me lo tatuaron a los 13 años) y eso me tenía en un circulo vicioso. Yo no quería estos quistes. Pero cuando vi que me estaban mostrando falta de seguridad en mi y en la fuerza de mujer, les agradecí. Así rompí con la resistencia de la negación, empecé a entender y a recuperar la fuerza y fertilidad.

Dolores, pero honestos

Hemos vivido en opresión y desigualdad por muchos años  y es hoy, cuando estamos recuperando el poder de la mujer.  Esa mujer que está volviendo a decidir, a elegir con el corazón, conscientemente, sin temor a ser pisoteada por el poder masculino. Siento que estamos empezando a dar la vuelta y hagámoslo sin culpas.

Para recuperar nuestro poder creador, primero dejemos de convencernos de «No me embarazo y es mi culpa».

Sí, debemos ser honestas sobre todo con nosotras mismas. Es a veces muy difícil ser valientes y conscientes y decir: «en realidad ahora no estoy bien para ser madre» ó «no quiero ser madre de un bebé», etc., y está bien!!, es perfecto!! no tenemos que cumplir con imposiciones de la sociedad.

Debemos empezar a crear desde el alma no desde la cabeza, esa es la manera que recuperaremos nuestra fertilidad – Sajeeva Hurtado.

Otra mirada

Te dejo un enlace de una web de Reproducción Asistida. Trata tambi´´én sobre el Cuidado emocional de la dificultad para embarazarse. De seguro te reflejará en algún sentido y aporta consejos. Espero también te ayude www.institutobernabeu.com

 

Y cuándo vas a tener un bebé, Se te va el tren

Y cuándo vas a tener un bebé ¿o cuándo vendrá el otro?, son preguntas que deberás enfrentar más de una vez. Plantearse una respuesta «tipo» nos ayudará a conseguir la privacidad y tranquilidad que necesitaremos al respecto.

¿«Cuál es tu postura sexual favorita«?

Siempre he pensado que el tema de los hijos es un tema muy personal que sólo tu o junto a tu pareja deben decidir, conversar , investigar, etc… nadie, nadie, nadie más. Y digo que preguntarte sobre hijos es tan delicado y personal como preguntar: ¿cuál es tu postura sexual favorita?, ahhh!! ¿y cuánto la practicas?… No verdad? eso no está pensado preguntarse.

Opinólogos

Yo entiendo que el ¿Y cuándo vas a tener un bebé? o  «ya se te está pasando el tren» es incómodo, primero porque un hijo es una personita que estará bajo tu completa responsabilidad y compromiso y segundo porque es un mundo nuevo que sólo tu o junto a tu pareja sabrán si están preparados para enfrentar. Pero desgraciadamente este un tema del cual todos creen que pueden opinar.

Pues bien, una de las cosas que he aprendido con el tiempo es que si te incomoda conversar el tema de los hijos con quienes te interrogan al respecto, debes prepararte desde temprano para contestar esas preguntas que según mi parecer no deberían existir. Bueno, claro está que muchas veces las ansias de recibir un pequeñito ser en la familia, son llenas de amor y buenas intenciones, pero aún así la decisión es completamente tuya e intima.

Algunas opciones:

  1. Decir: es un tema personal y aún no estamos listos para hablarlo con alguien mas.
  2. Decir: estamos disfrutando nuestra vida juntos y después de conversar el tema, decidimos esperar un tiempo. Ya te avisaremos.
  3. Decir: ese tema es personal, agradecería no me preguntes de nuevo.
  4. Para los mas metiches e inoportunos: Una respuesta de una amiga que si bien es radical, es tajante para cortar con las preguntillas incómodas. Decir: Soy infértil. No hablo de ese tema. Es una respuesta tan impactante para los demás que de seguro no se toca más el tema y lo más probablemente es que te lleves una gran disculpa.

Son sólo algunos ejemplos, podrás inventar los propios, pero lo importante es saber cómo enfrentar la situación y qué decir.

Bajando la ansiedad

Responder a: Y cuándo vas a tener un bebé o  preguntas símiles, te puede parecer un tema sin mayor relevancia, pero quiero comentarte algo. Cuando estamos buscando quedar embarazadas, todos los factores influyen y suman para lograrlo. Por lo mismo debemos proteger este deseo de influencias externas. Sin duda habrá muchas buena vibra e intenciones de quienes te rodean, pero al ser un tema del cual muchos están enterados, esto podría causar en ti/ustedes ansiedad y presión social, debido a la cantidad de preguntas y opiniones. a veces pasa que cuando nuestros seres queridos están preocupados o angustiados por algo, nosotras nos angustiamos y preocupamos porque ellos están así. Toda esta situación te resultará incomoda y finalmente jugará en contra para mantener el equilibrio y tranquilidad mental que necesitas.

Ejercicio

Haz el ejercicio de pensar: ¿Y si no supiera x persona… estaría más tranquila?, o ¿Me ayudará o aliviará contarle a x persona?.  Se consciente al decidir cual será tu red de apoyo. Visualízalo antes de compartir la información y ve que tal te sientes al respecto.

¿Me embarazo y luego pienso o pienso y luego me embarazo?

Un factor importante a considerar en el proceso de quedar embarazada, es las creencias que tenemos sobre el embarazo. Lo que es muy importante porque estos ejerce influencias que bien potencian o detienen el proceso de conseguir el embarazo.

 

En palabras de la Dra Christiane Northup.

Especialista en salud femenina.

Christiane-Northrup
Christiane-Northrup

“Un pensamientos sostenido en el tiempo y repetido muchas veces, se convierte en creencia… si no trabajamos en cambiar pensamientos autodestructivos, esos pensamientos y emociones reprimidas nos predisponen al malestar físico, debido al efecto bioquímico que tienen nuestras emociones en nuestro sistema endocrino e inmunitario”.

“Muchas personas sometidas a un estrés constante creen que es un estado del que no se puede salir  y por eso su cuerpo libera constante sustancias que incapacitan al sistema inmunitario para destruir y atacar ciertas células cancerígenas. Sin embargo no es el estrés lo que causa los problemas al sistema inmunitario, sino mi creencia de que no puedo cambiar este estado de estrés de mi cuerpo o bien no hago nada por mejorarlo. La percepción siempre se puede cambiar y esta es la clave para mantener la buena salud”.

Pienso y luego me embarazo

Como habrás escuchado los pensamientos construyen realidad. El pensamiento no distingue entre pasado, presente, futuro, realidad, ficción, por lo mismo puede convertirse en tu aliado o tu enemigo.

Funciona así: pensamos algo y empezamos a darle vida a esa idea a través de la bioquímica: segregando hormonas, haciendo conexiones neuronales,  movilizando nuestro cuerpo, cambiando nuestras actitudes, nuestras acciones, nuestro sentir sobre el tema del que hayamos pensado.  Los pensamientos se vuelven creencias que se enraízan muy profundamente. Estas creencias están en nuestra mente pero repercuten en cada una de los órganos de nuestro cuerpo.

Por lo tanto es importante prestar atención a cuáles son las ideas que tienes sobre el embarazo.

Algunas más comunes:

«Es un proceso largo, difícil»;
«Perderé mi libertad»
«Lo hago porque mi pareja quiere»
«Quiero pero me da miedo lo que diga la gente»

«No descansaré nunca más»
«¿Seré buena madre?» «¿seremos buenas madres?
«Me pondré fea, dejaré de ser sexy,  mi marido no me querrá»
 «Me saldrán estrías»

A veces tenemos miedos injustificados y el poder del inconsciente es muy fuerte y si estas ideas ya están enraizadas en ti, lo único que haces es entregar el mensaje constante de que el embarazo no se produzca.

Nuestro cuerpo está compuesto por células vivas, que guardan información del ambiente, de tus ancestros, de tu mente. Recuerda que ellas también reaccionan a la información que tú les estás entregando a cada instante.

En consciencia

La clave está en preguntarse ¿cuáles son las ideas que tengo sobre el embarazo? Y de haber algunas que detectes como barreras, preguntarse ¿es correcta esta idea o no es más que una creencia injustificada?, ¿cómo cambio esta idea?. Quizás es bueno también prestar atención a tus ideas y sentimientos reales sobre tu pareja, por ahí quizás también hay freno de ser padres.

Para que se concrete el embarazo, necesitamos que nuestros cuatro cuerpos fluyan sin dificultad. Necesitamos abrir el paso para el camino y cuando sacas tus barreras mentales, liberas la energía bloqueada y le entregas a tu cuerpo inconsciente una herramienta más para que empiece a trabajar de manera efectiva en tu propósito del embarazo.