¡¡¿¿Por qué no se me ocurrió congelar mis óvulos cuando veinteañera?!!. Has pensado eso?, yo lo hice hace unos años atrás.

Presión Social

La libertad que tenemos hoy las mujeres, es gracias a años de lucha, de ganarnos el derecho a decidir (y que aún no para). Y es una bendición que la ciencia nos acompañe en este camino. A pesar que las fertilizaciones asistidas pueden verse como un acto científico «artificial», la vida es vida! ¿no?.

Existe esta opción que de cierta manera por un lado nos permite desenmarcarnos del convencionalismo de ser madre «joven», pero yo diría que de ninguna manera nos da la libertad de desprogramarnos… ya me explayo en esto…

Edad biológica

Sin duda, que es relevante la edad en la cual decidas congelar tus óvulos. Porque como dicen la edad biológica afecta al estado de «perfección» de tus células y cuerpo en general. Pero quiero decirte algo:

si desde pequeñas nos enseñaran a cuidar, nutrir y amar el cuerpo, esta edad biológica reproductiva se extendería muchíiiiiisimos años más.

Porque claro! en la medida que le proporcionamos al cuerpo todo lo que necesita, todo anda tiki taka! (me encanta esa frase retro 😛 ).  Ah! y por supuesto que si también nacimos creyendo en la limitación de ser madre de manera «natural» hasta los 30 – 35 años aprox. construimos esa realidad mental y se materializa en el cuerpo.  Pero alto! el objetivo de este post no es culpar ni llorar por lo que no fue, tranquila con eso eh?.

Enfoque

A mi la vitrificación me parece una hermosa opción de que nazca la vida, sin duda. Pero me parece que el cuidado y foco en el tema de congelar o no (ovocitos), debe ser puesto en: cómo me cuido yo para recibir esos óvulos!, en qué momento?… en el que quieras!. Pero el cómo esté tu cuerpo para esa recepción es tan relevante como preservarlos.

Si programas ser madre con 10 años de diferencia entre tu congelación y tu implantación de ese ovulo , entonces al año nº 5 ó 6 desde la vitrificación, empieza a cuidarte: desintoxicarte, nutrirte, descansar, dormir, ejercitarte, etc. Darle un regalo necesario a tu cuerpo para que estés bien al momento que decidas ser madre. Porque si estas 9 años mal-tratandote con excesos, o sea! que ambiente le espera a esa almita, ¿no?.

Puede ser tu caso

Ahora, puede ser que estés pensando… ¡¿Por qué no habré congelado óvulos antes!, o ¿si hubiese sabido que se extendería la llegada del bebé…? ¿Porqué no junté plata para eso? ¿Por qué no me enteré de esta opción!?, etc, etc. Pero en realidad quiero decirte que esto sirve primero: para identificar la responsabilidad social que tenemos con nuestras mujeres menores, de hablar de nuestra historia, con dolor o sin dolor, pero de hacer saber cual ha sido nuestra experiencia. Yo a los 24 estaba sin preocupaciones de ser madre ni de que me costaría. A esa edad me sentía en la flor de la vida. Pero nadie me dijo… «piensa en esta opción, quizás no te sea fácil tener hijos…» creo que ese el remezón me hubiese hecho pensarlo más.

Y segundo: hoy, yo ya he vivido el «todo pasa para algo» y aunque sea la frase cliché, es así!. Y abrirnos a esa sabiduría universal te muestra más claramente el camino y lo que no queremos ver. Sin rabiar o buscando entender el «por qué a mi». Simplemente aceptando nuestro sentir y trabajando lo que debamos sanar para de a poco, amorosamente, podamos entender .

Un abrazo.

Author

Terapeuta con el corazón puesto en la sanación femenina y en recuperar la fertilidad para conseguir el embarazo deseado.

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