Justo que hoy es día de post! quiero compartir una enriquecedora experiencia de trabajo. Dirigí un taller para las Mujeres Semillas: sacerdotisas, ancianas, sabias y chamanas. Hermosas mujeres que pasan, empiezan o ya vivieron la etapa de la Menopausia, mejor llamada Plenopausia. Y ¿cuales son mis reflexiones y aprendizajes?: muchos! pero quiero dejarte uno, a continuación.

Lo que traigo

Hoy se me hizo aún más evidente el daño que nos hacen las creencias impuestas por nuestros ancestros, sin ninguna mala intención por supuesto, y que han traspasado generación tras generación. Inculcando una idea dañina y restrictiva de lo que significa ser mujer. Y que a la larga acarrea una mala relación con nuestro femenino.

Desde que somos pequeñas nos han hecho creer que a medida que pasa el tiempo, nos vamos poniendo cada vez más inútiles, improductivas, incapacitadas, inoperantes, infértiles; todos sinónimos de lo que energéticamente podríamos llamar estériles en energía creativa. Y si bien, a medida que pasa el tiempo nuestros recursos cambian porque cesan un poco en actividad, la sabiduría del cuerpo compensa. Detiene procesos (menstruación, por ejemplo) para entregar esa energía a nuevos procesos. Y que quiero decir con esto: que nos hacen creer que nos apagamos con los años, pero no es así, es simplemente un cambio de enfoque. Pasamos de ser mujeres muy dispuestas a lo externo y a los otros; a ser mujeres más centradas en nosotras, con el potencial para creer y crear lo que nos propongamos. Pero claramente aceptarnos así, es algo que no le conviene al masculino y siguen con el discurso que nosotras nos vamos apagando.

La edad precisa

Es importante que, sobre todo en nuestro máximo periodo de fertilidad, detectemos estos «males » que vamos acarreando. Porque si primero pueden ser la causa de un embarazo inexistente, de seguro serán causa de un mal pasar en nuestra avanzada edad.

Es en este periodo de máxima creación/fertilidad, en la que el cuerpo, la energía y la mente están más pre dispuestos a sanar rápidamente, alquimizar/trasformar lo malo en algo bueno.

Vivimos en completa conexión e intercambio entre el exterior (lo que me entregan los demás) y el interior (lo que yo soy); y oscilamos entre: traer, procesar y eliminar o guardar. Entonces es muy sabio, aprovechar este periodo de gracia, para sanar.

Despiertas nos queremos.

Creo que las ganas de gestar un bebé muchas veces es un simple llamado de la naturaleza a despertar, a mover(te), a crear; pero no solamente un hijo físico, sino a desarrollar proyectos y llevar las riendas de tu vida, a vivir una revolución interna.

Me parece que es el momento en que nuestra esencia sabia nace con más fuerza y nos impulsa a ser mejores, a sanar lo que debamos sanar; para que desde hoy en adelante la vida vaya en ascenso, no en decaimiento como nos han hecho creer. Y así cada vez nos convirtamos y reconozcamos más, como las veneradas ancianas.

Las sanas y más sabias de la tribu.

 

 

 

Author

Terapeuta con el corazón puesto en la sanación femenina y en recuperar la fertilidad para conseguir el embarazo deseado.

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